La mañana de este viernes nuestro país amaneció con una terrible noticia de la que poco a poco se han generado más datos. Todo tuvo lugar en el Colegio Cervantes, ubicado en Torreón, Coahuila. Al centro educativo acudió un alumno de 11 años de edad en lo que parecía una jornada como cualquier otra.

El problema se generó cuando el menor de sexto grado de primaria sacó de sus pertenencias un par de armas de fuego y comenzó a disparar a todas las personas que se encontraban a su alrededor. Al finalizar al agresor cometió suicidio. El resultado fue una maestra asesinada y al menos 5 jóvenes heridos, de los cuales 2 se reportan en estado crítico.

Dentro de los detalles iniciales que se han dado a conocer es que el joven ingresó con dos armas cortas a la institución sin que tuviera problemas. En ningún momento existió una revisión de sus pertenencias que ayudará a prevenir el crimen.

Videojuegos serían los responsables

Por su parte, Miguel Riquelme, gobernador de Coahuila, ofreció una primera conferencia en la que explicó que la línea de investigación que se maneja apunta como responsables a los videojuegos. Lo que comentó es que presuntamente el título “Natural Selection” habría motivado al agresor y ahora occiso. Como fundamento indicó que debajo del uniforme, el alumno que cometió el crimen portaba una playera de este juego.

Aunque parece temprano para emitir conclusiones, la declaración del gobernador ha sido severamente criticada. En especial porque no es la primera ocasión que ocurren tiroteos dentro de escuelas y se busca responsabilizar a los videojuegos. Tan sólo en 1999 ocurrió un hecho similar en una secundaria de Columbine, Estados Unidos, donde se dijo que la música habría sido la culpable.

A su vez, las autoridades han evitado hablar acerca de la salud mental del agresor y determinar en dónde adquirió las armas de fuego. Con base en las estadísticas se estima que uno de cada 4 mexicanos sufre de problemas mentales. A su vez, el 36 por ciento de la población padecerá un desorden psiquiátrico antes de cumplir 65 años. De entre ellos, el 20 por ciento desarrollará bipolaridad o depresión, el 17.8 por ciento ansiedad y el 11.9 por ciento abusará de sustancias.