Por primera ocasión el Mundial 2026 de fútbol se realizará en 3 países pero además también tiene innovaciones dentro de su protocolo de salud. El objetivo es proteger la integridad de los jugadores tanto dentro de la cancha como durante las concentraciones. Para este punto es fundamental el apoyo de especialidades como Medicina del Deporte y Neurología para prevenir lesiones y atender posibles casos de inmediato.
En esta ocasión la máxima fiesta del verano se llevará a cabo en México, Estados Unidos y Canadá. Más allá de la parte deportiva, la FIFA se unió con agencias como la OPS y las secretarías de salud locales para diseñar estrategias ante casos de conmociones cerebrales y tormentas eléctricas, entre otros.
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Mundial 2026: novedades en el protocolo de salud
- Detección satelital e interrupción obligatoria por actividad eléctrica a 13 km a la redonda.
- Monitoreo digitalizado del índice WBGT para retrasar o pausar partidos por calor extremo.
- Control estricto de cartillas de vacunación en delegaciones frente al repunte del sarampión.
- Uso de video asistencia médica (VAM) a nivel de cancha exclusiva para el diagnóstico de conmociones cerebrales.
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El protocolo de tormentas eléctricas
El clima extremo es uno de los mayores condicionantes del Mundial 2026. Por lo mismo, la FIFA ha implementado de forma estricta una normativa técnica para salvaguardar la integridad física de los futbolistas ante el riesgo de descargas.
- El radio de exclusión de 13 km: Si los sistemas de monitoreo detectan un rayo dentro de un radio de aproximadamente 13 kilómetros del estadio, el partido se suspende de inmediato.
- Evacuación y reinicio: Los jugadores deben abandonar la cancha hacia los vestidores. Se inicia un reloj de cuenta regresiva de 30 minutos; si cae otro rayo dentro del perímetro durante ese tiempo, el contador se reinicia a cero, lo que puede prolongar los tiempos de espera por horas para evitar fatalidades.
Estrés térmico y la regla del índice WBGT
Jugar a mitad de año en sedes norteamericanas implica enfrentar temperaturas extremas con picos proyectados de hasta 45°C en algunas ciudades. Esto ha forzado una actualización en la gestión del calor extremo basada en la temperatura de globo de bulbo húmedo (WBGT).
- Pausas de hidratación extendidas: Ante la presión de la comunidad científica y los paneles de salud, los tradicionales “cooling breaks” se han vuelto más estrictos y prolongados.
- Logística de aclimatación: Se exige un monitoreo constante del peso, la tasa de sudoración y la osmolaridad de la orina de los futbolistas para ajustar planes personalizados de reposición de electrolitos antes, durante y después de los partidos.
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Blindaje epidemiológico en concentraciones
La alta movilidad internacional de delegaciones y aficionados eleva el riesgo de introducción de variantes o brotes. Las autoridades sanitarias locales y la FIFA han establecido un cerco preventivo en los búnkeres de los equipos.
- Vigilancia de enfermedades prevenibles por vacunación: Con alertas activas por brotes de sarampión a nivel global y en la región, los cuerpos médicos de cada selección deben certificar que el 100% de los jugadores, cuerpo técnico y personal de apoyo cuenten con esquemas completos y actualizados (incluyendo también Influenza y COVID-19).
- El enfoque “identificar, aislar e informar”: Se han distribuido guías clínicas específicas a los médicos de los equipos para el diagnóstico rápido de patologías importadas o de alta transmisibilidad (fiebres de origen desconocido, sospechas de mpox, virus respiratorios o enfermedades transmitidas por vectores como dengue y chikungunya si entrenan en zonas endémicas), con canales de notificación telefónica inmediata a los laboratorios de salud pública de cada sede.
Innovación en salud cerebral: el protocolo de conmociones consecutivas
La FIFA consolida en este torneo sus herramientas de vanguardia para el manejo de los traumatismos craneoencefálicos (TBI).
- Sustituciones permanentes por conmoción: Se mantiene la regla que permite un cambio adicional si un futbolista sufre un golpe en la cabeza que comprometa su estado de alerta, sin que esto afecte la ventana de cambios regular del equipo.
- Evaluación digital en tiempo real: Los médicos de campo cuentan con tabletas conectadas a los sistemas de transmisión de video de la FIFA. En caso de impacto, el médico puede revisar de inmediato la repetición de la jugada desde múltiples ángulos para evaluar el mecanismo de lesión e identificar signos sutiles de conmoción (pérdida de equilibrio, respuestas motrices lentas) antes de permitir que el jugador continúe.
La importancia del protocolo de salud durante el Mundial 2026 trasciende el rendimiento deportivo. Al final es una cuestión de preservación de la vida y gestión del riesgo en un escenario globalizado para garantizar no sólo el espectáculo para la afición, sino también la seguridad de los jugadores.
