Durante décadas la salud se ha medido con una métrica incompleta: el peso total. El inconveniente es que en la lucha contra la diabetes tipo 2 y la obesidad es insuficiente porque se trata de un dato “ciego”. La verdadera revolución en la medicina preventiva radica en el análisis de composición corporal, conocido popularmente como la prueba InBody.
El peso corporal es un elemento central para calcular el sobrepeso y la obesidad en una persona mediante el Índice de Masa Corporal (IMC); sin embargo, algunas investigaciones recientes han llegado a la conclusión de que no es suficiente. Hoy es necesario conocer más parámetros para llegar a un diagnóstico clínico.
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¿En qué consiste la prueba InBody?
Se trata de un análisis de composición corporal de alta precisión que utiliza una tecnología llamada Bioimpedancia Eléctrica (BIA). A diferencia de las básculas comunes, esta prueba divide el peso total en diferentes componentes para dar un panorama real de la salud interna.
Para decirlo de otra forma, es una herramienta clínica que desglosa el cuerpo en sus componentes fundamentales y que hoy, gracias a la inteligencia artificial (IA), está disponible en cualquier smartphone.
“A diferencia de una báscula tradicional, este análisis ofrece una radiografía metabólica. Su utilidad clínica es crítica para entender el riesgo real de un paciente, ya que dos personas con el mismo peso pueden tener estados de salud diametralmente opuestos. El valor médico se centra en tres indicadores clave que la báscula ignora, siendo la Grasa Visceral, Masa Músculo-Esquelética y Agua Corporal Total” comentó Ricardo moguel, CEO de Clivi, clínica digital especializada en la prevención de la obesidad y diabetes.
El experto en salud informó que la grasa visceral, es la que rodea los órganos vitales como el hígado y el páncreas. El término de Masa Músculo-Esquelética se refiere al tejido principal donde se deposita la glucosa. Y el agua corporal total, permite evaluar la hidratación celular y la retención de líquidos, factores que influyen en la presión arterial y la función renal.
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¿Cómo funciona?
El proceso es sencillo y rápido porque dura entre 15 y 60 segundos, además no es invasivo.
- Te subes a la plataforma descalzo.
- Sujetas dos electrodos con las manos.
- El equipo envía una corriente eléctrica de muy baja intensidad (imperceptible y segura) a través de tu cuerpo.
- La ciencia detrás: El agua y el músculo conducen la electricidad fácilmente, mientras que la grasa opone resistencia. La prueba InBody mide esa resistencia para calcular con exactitud tus niveles de cada tejido.
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¿Qué mide exactamente?
- Masa Muscular Esquelética: El músculo que puedes desarrollar con ejercicio.
- Masa Grasa Corporal: El peso total de la grasa en tu cuerpo.
- Agua Corporal Total: Diferencia entre agua intracelular y extracelular (ideal para detectar retención de líquidos o deshidratación).
- Grasa Visceral: El dato más importante para la salud; es la grasa que rodea tus órganos internos y predice riesgos cardiacos.
- Análisis Segmental: Te dice cuánto músculo y grasa tienes en cada brazo, cada pierna y en el torso por separado (útil para detectar desequilibrios).
La mayor utilidad de este estudio es detectar la “obesidad sarcopénica” o “falsos delgados”, personas con un IMC normal, pero con niveles peligrosos de grasa interna y poco músculo. Sin un análisis de composición corporal, estos pacientes suelen ser diagnosticados erróneamente como “sanos” hasta que aparece una enfermedad crónica.
“El peso es un número mentiroso. Puedes bajar de peso perdiendo músculo y agua, lo cual es terrible para tu metabolismo. La verdadera utilidad del análisis de composición corporal es que nos dice la verdad biológica: ¿Estás perdiendo grasa dañina? ¿Estás protegiendo tu músculo? En Clivi, entendimos que para revertir la diabetes y la obesidad en México, necesitábamos que la gente dejara de obsesionarse con el peso y comenzara a entender su composición interna”, explicó Moguel.
Históricamente, acceder a la prueba InBody requería costosas visitas a clínicas especializadas con máquinas de bioimpedancia. Con el apalancamiento tecnológico, hoy la medicina digital es mucho más accesible, tanto a nivel monetario como evitando las constantes visitas presenciales.
