Pruebas cutáneas para el diagnóstico de alergias

La prevalencia de las enfermedades alérgicas en todo el mundo, aumenta con el paso de los años, a pesar de las medidas de control y tratamiento integral. 1 de cada 4 individuos tiene asma u otra enfermedad alérgica. Los costos directos e indirectos del tratamiento de enfermedades alérgicas, tanto para el sistema de salud privado como para el sistema público, son muy altos y generan una preocupación global hacia la búsqueda de métodos de diagnóstico precoz y de prevención, con miras a tomar acciones que minimicen la generación de discapacidades1.

El desarrollo de nuevos métodos diagnósticos e las enfermedades alérgicas, ha progresado considerablemente. Sin embargo, la historia clínica es fundamental en la sospecha de estas enfermedades y, la identificación de los alérgenos no es posible sino a través de pruebas diagnósticas auxiliares.

Son variados los métodos que pueden ser empleados con fines diagnósticos. Son métodos con especificidad y sensibilidad reconocidas; la seguridad de estas pruebas está directamente relacionada con la habilidad técnica del profesional, la calidad del material utilizado y la correcta interpretación de los resultados. Estas pruebas son importantes para determinar o descartar los desencadenantes alérgicos del cuadro clínico en investigación.

La finalidad de las pruebas diagnósticas en alergia es:

  • Determinar el alérgeno relevante estableciendo la causa específica de los síntomas y el grado de sensibilización del individuo.
  • El diagnóstico diferencial con enfermedades no alérgicas.
  • Descubrir alergias no sospechadas previamente.
  • Direccionar el tratamiento para evitar o reducir la exposición e indicar desensibilización.

Entre las pruebas diagnósticas encontramos las pruebas cutaneas, las cuales tienen excelente aplicación en la identificación de los alérgenos desencadenantes de cuadros asmáticos, rinoconjutivitis alérgica, dermatitis atópica, urticarias y alergias alimentarias, y permiten confirmar la hipótesis diagnósticas2. Teniendo en cuenta que no todas estas enfermedades son de carácter alérgico, las pruebas permiten, al identificar el alérgeno, proponer otros métodos complementarios al diagnóstico de asma, rinitis, y conjuntivitis alérgica, como lo son, las pruebas de provocación bronquial, nasal y conjuntival con alérgeno especifico3.

Las pruebas cutaneas se clasifican según el tiempo en que se obtienen los resultados: las de lectura inmediata y las de lectura tardía.

Pruebas cutáneas de lectura inmediata

En este grupo de pruebas están consideradas la de tipo puntura y la intradérmica4. En éstas se coloca el extracto alergénico en contacto con las células cutáneas, las cuales reaccionan liberando mediadores inflamatorios locales que promueven la formación de una pápula con eritema, demostrando así, la presencia de IgE específica para el alérgeno testeado.

Pruebas cutáneas de lectura tardía tipo parche

Las pruebas cutaneas de lectura tardía tipo parche son métodos importantes para identificar agentes que desencadenan cuadros de dermatitis de contacto alérgica o irritativa esencialmente, así como en casos especiales de urticaria por contacto5.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  1. Worldwide variation in prevalence of symptoms of asthma, allergic rhinoconjunctivitis, and atopic eczema: ISAAC. The International Study of Asthma and Allergies in Childhood. Steering Commitee. Lancet 1998; 351: 1225-32.
  2. Gelber LE, Seltzer LH, Bouzoukis JK, Pollart SM, Chapman MD, Platts-Mills TA. Sensitization and exposure to indoor allergens as risk factors for asthma among patients presenting to hospital. Am. Rev Respir Dis 1993; 147: 573-578.
  3. Coca AF, Cooke RA. On the classification of the phenomenon of hypersensitiveness. J Inmunol. 1923; 8: 163. En: Imunologia. Roitt I, Brostoff J, Male D. Editora Manole LTDA., Sao Paulo 1997, 22.1-22.17.
  4. Mantoux C. Intradermoréaction de la tuberculose. CR Acad Sci 1908; 147: 355 (O).
  5. Allergen skin testing. Board of Directors. American Academy of Allergy and Immunology. J Allergy Clin Immunol 1993; 92(5): 636-7.