San Valentín se aproxima rápidamente. Y con el festejo, surge la oportunidad para examinar conceptos como el amor y la amistad con un enfoque distinto. Como por ejemplo, el que presenta el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Elizabeth Cuevas Soria, psicóloga de la Unidad Familiar número 57 de la organización, compartió algunas problemáticas asociadas al enamoramiento.

Durante una rueda de prensa, la psicóloga del IMSS describió el enamoramiento como un asunto biológico. Afirmó que se trata de un fenómeno provocado por hormonas y neurotransistores. En conjunto, estos elementos provocan una explosión en la persona. Apunta que convierte lo racional en irracional, pero que su duración no pasa de los 2 o 3 años. Después, se “rompe el encanto”.

Mecánicas del amor, explicadas por el IMSS

Cuevas Soria comentó que el amor puede dividirse en etapas. Primero mencionó la atracción y el enamoramiento. En este momento empiezan a desarrollarse impulsos de apego y la necesidad de posesión y pertenencia. Estos sentimientos, advirtió, pueden crear problemas en la interacción de pareja. Sin embargo, reafirmó que se trata de un fenómeno meramente físico y temporal.

Posteriormente, apuntó la psicóloga del IMSS, se pasa a la etapa de reconocimiento. Entonces, las personas empiezan a interactuar entre sí y conocer sus gustos. Finalmente se llega al estadio de compromiso. Es ahí cuando se construye un proyecto de pareja. Apuntó que interrumpir la relación en cualquier etapa genera un síndrome de abstinencia que requiere atención clínica.

El proceso de duelo puede durar entre 6 meses y hasta 3 años. Sin embargo, si se atiende oportunamente [en el IMSS o cualquier otro centro especializado], se puede optimizar. En los adolescentes, esta abstinencia puede provocar problemas como el cutting y autolesiones. Mientras que en adultos puede desencadenar problemas de violencia familiar.

Apuntó que, independientemente de buscar apoyo de especialistas, una persona que atraviese una ruptura debería mantener la mente ocupada. Recomendó que se realicen actividades que normalmente no se realizaban por la interacción en pareja. Así, afirmó la especialista del IMSS, se puede lograr un reequilibrio en la vida y retomar convivencia familiar, amigos y rutinas de ejercicio.