¿Qué efectos tiene no tomarte tus metas en serio?

Las metas son algo que motivan al ser humano a vivir el día a día. No cumplirlas puede llevar a un estado de frustración y puede tener una serie de efectos negativos que influirían, negativamente, a la hora de ampliar tus alternativas. A continuación, vamos a hablar de las metas y los efectos (básicamente negativos) que puede tener en la persona el no cumplirlas.

Baja el nivel de confianza al no tomarte tus metas en serio

Si te propones una cosa y no la cumples o ni siquiera haces nada por cumplirla, tu nivel de confianza bajará considerablemente. La confianza lo es todo, ya que es lo que te permite tomar mejores decisiones y te permite predecir y hacer un cálculo con seguridad y esto al cerebro le encanta.

Aunque si esa confianza se rompe o disminuye, esos cálculos sobre qué pasará en el futuro empiezan a no ser tan claros. Sencillamente, no te fías, al igual que tampoco te fiarías de nuevo de alguien que una vez te mintió o te prometió algo que no hizo.

Aumentará tu incertidumbre

Si baja tu confianza en ti o en tus capacidades, aumenta la incertidumbre. Las dudas e incertidumbre hacen que la película que te montas en tu cabeza sobre ti consiguiendo tu meta.

Creerás que no tienes fuerza de voluntad

Si tienes mucha incertidumbre y dudas con respecto a tus capacidades y posibilidades, empezarás a acordarte de todas las veces en las que te has propuesto algo y no los has conseguido. Esto se explica de forma muy fácil ya que te acuerdas de aquellos momentos o situaciones que corroboren tus creencias.

No te pones en marcha

En este sentido hay que aplicar la lógica y si de verdad piensas que no tienes fuerza de voluntad, ¿crees que de verdad te darán ganas de ponerte en marcha? Lo que tienes que tener claro es que no ponerte en marcha es la mejor forma de corroborarte a ti mismo que no cumples tus metas o ni siquiera lo intentas porque no tienes fuerza de voluntad.

Bajará tu confianza si no te tomas en serio tus metas

Al no ponerte en marcha, bajará tu confianza de nuevo. Entonces empezarás a tomarte a risa los propósitos de Año Nuevo y todo lo que tenga que ver con el tema de lograr tus metas.

Lo primordial es comprender cómo funciona tu cerebro y cómo la confianza en ti y tus habilidades juega un papel muy importante en la predisposición a la hora de conseguir tus metas. Así que lo mejor será aprender a salir de ese bucle por tus propios medios y empezar a cambiar el chip desde ya.