¿Qué es la trombosis y cómo se relaciona con la Covid-19?

El estilo de vida basado en el sedentarismo propiciado por la Covid-19 aumenta el riesgo a sufrir alguna de las consecuencias de la trombosis.

Aunque no se le menciona lo suficiente, la Secretaría de Salud (SSa) afirma que cada año se presentan entre 400 mil y 500 mil casos de trombosis en México. Con esto, se trata de una de las primeras causas de mortalidad en el país. Aunque una de sus características más importantes es que cualquier persona, sin importar edad, etnia o género, puede sufrirla. Por lo tanto, se requiere de mayor difusión entre la población para tomar las medidas preventivas necesarias.

Con el anterior contexto, desde 2014 la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia (ISTH) estableció el 13 de octubre como el Día Mundial de la Trombosis. De esta forma se busca dar mayor visibilidad a la enfermedad tanto en sus causas, factores de riesgo, síntomas y formas de prevención. Mientras que el mayor objetivo es disminuir el índice de mortalidad por esta afección.

En ese sentido, es importante que transmitas la siguiente información a tus pacientes. Recuerda que tú como médico desempeñas un factor fundamental al ser un referente para las personas que te visitan en el consultorio.

Síntomas

  • Dolor.
  • Calor.
  • Moretones.
  • Inflamación del pie, el tobillo o la pierna.

Factores de riesgo

  • Estar hospitalizado durante un período largo de tiempo.
  • No moverse durante mucho tiempo.
  • Antecedentes personales o familiares de coágulos de sangre.
  • Cirugías relacionadas especialmente con el cáncer, la cadera o la rodilla.

Covid-19 aumenta el riesgo de trombosis

Algo que se debe tener presente es la fuerte relación entre las consecuencias directas de la trombosis en quienes ya se han infectado de Covid-19 o permanecen internados. El riesgo es bastante elevado e inclusive puede derivar en hechos mortales.

En este caso, los pacientes con cuadros graves de Covid-19 tienen una probabilidad mayor de sufrir Tromboembolismo Venoso que las personas gravemente enfermas en general.

A su vez, el desarrollo de esta condición en pacientes hospitalizados con Covid-19 resulta en un riesgo de muerte mucho mayor, particularmente en aquellos pacientes con una enfermedad cardiovascular preexistente.

Mientras que los pacientes con Covid-19 en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tienen de tres a seis veces más probabilidades de experimentar Trombosis Venosa Profunda que un paciente internado por otra enfermedad.

Por otra parte, también se debe considerar que el cambio en el estilo de vida por la pandemia puede derivar en un aumento en el caso de trombosis entre la población en general. Ahora mismo existe una cantidad considerable de personas que permanecen dentro de sus hogares y su trabajo lo realizan vía remota. El sedentarismo es un factor de riesgo que se debe evitar. Aunque una de las recomendaciones para evitar contagios de esta cepa de coronavirus es evitar la exposición a aglomeraciones, no significa que se deba permanecer todo el tiempo sentado o en una misma posición.

Para prevenir daños a futuro se pueden realizar actividades físicas dentro del hogar. Cambiar de posición después de varias horas de estar sentado o mover las extremidades durante un par de minutos es suficiente para evitar riesgos a futuro.

Ahora bien, se teme que el cambio en el estilo de vida provocado por la Covid-19 derive en más casos de trombosis. El hecho de que gran parte de la población permanece encerrada en su hogar propicia el sedentarismo y eso aumenta el riesgo.

Consejos que debes transmitir a tus pacientes

Caminar cada hora
Al menos durante cinco minutos se deben levantar de su escritorio para estirar el cuerpo y caminar por su entorno.

Evitar cruzar las piernas

Menciona a tus pacientes que deben tener el suficiente espacio debajo de su escritorio para estirar las piernas y flexionar los pies. Además deben evitar cruzarlas durante largos períodos de tiempo.

Mantenerse en movimiento

Hay que ejercitar las piernas mientras se está sentado, por lo que es conveniente levantar y bajar los talones o los dedos de los pies. También ayuda si se contraen y relajan los músculos de las piernas.

Mantenerse hidratado

La deshidratación hace que los vasos sanguíneos se estrechen y la sangre se concentre, lo que aumenta el riesgo de coágulos sanguíneos.