¿Qué hacer después de cualquier sismo para verificar tu consultorio?

Desde realizar una inspección visual hasta identificar posibles daños, conoce lo que debes hacer en tu consultorio después de un sismo.

En México siempre va a existir un riesgo constante a sismos de diversas magnitudes, por lo que es necesario que conozcas las indicaciones básicas para saber qué hacer inmediatamente después de un fenómeno natural de este tipo.

Es por eso que a continuación te enlistamos tres consejos prácticos que debes tomar en cuenta para asegurarte que tu consultorio médico no haya sufrido daños mayores por el sismo, aunque recuerda que ante cualquier riesgo, lo mejor es que contactes directamente a Protección Civil para que expertos en el tema hagan una revisión.

Realiza una revisión visual

Lo primero que debes hacer es verificar las instalaciones de luz, agua y gas si es el caso, así como las columnas, castillos, muros de carga, los muros divisorios y los castillos de tu consultorio médico.

Analiza posibles daños

Para saber si alguna parte de tu consultorio está afectada es necesario que revises si hay fisuras o fracturas, en especial busca desperfectos en las esquinas de los cuartos. En caso de que localices fisuras, debes saber que muchas no afectan directamente a la estructura porque, por lo general, se presentan en acabados y en la unión de los muros.

Si detectas alguna fractura, deberás cerciorarte de que no afecten el soporte del consultorio, por lo que es necesario repararlas lo más pronto posible. Para evitar fugas de agua es necesario revisar la taza del baño y que todos los accesorios funcionen correctamente, además de mantener las coladeras libres de basura. Lo más sencillo de revisar es la luz porque lo único que debes hacer es comprobar que no haya sobrecarga de aparatos en las conexiones y que no haya cables expuestos.

Mantenimiento

Una vez que hayas realizado los pasos anteriores, será necesario que determines qué tipo de mantenimiento es el que debes aplicar en tu consultorio, tomando en cuenta que la humedad, las fisuras y el desprendimiento de acabados de la estructura de tu espacio de trabajo.