Una intervención quirúrgica u operación es algo que conlleva siempre un riesgo y suele ser una preocupación para el paciente que lo único que piensa es en que todo salga perfecto y que no llegue a despertarse durante la intervención. Aunque como médico jures y perjures que esto es algo que no ocurre, cierto es que, aunque sea muy extraño, puede pasar.

En concreto, este fenómeno, tal y como lo definen en la web Docsity, es un fenómeno clínico que se llama percepción intraoperatoria y que se produce cuando el paciente es consciente, aún estando bajo anestesia general. Después de salir de la sala operatoria o semanas más tarde, el paciente recordará el incidente. Aunque puede ocurrir, lo cierto es que en la facultad de Medicina seguro que te han preparado para ello.

Si la anestesia falla, el paralítico también

Pero, ¿a qué se debe este fenómeno? Su explicación es bastante sencilla es que la anestesia general debe mantener al paciente totalmente inconsciente o “dormido” durante la cirugía y no recordar nada del procedimiento. Y es que el cóctel de medicamentos para la anestesia general incluye, a menudo, un analgésico para aliviar el dolor y un paralítico. Así que si la anestesia falla, el paralítico hace imposible que el paciente avise del problema.

La sedación consciente, también llamada “sueño crepuscular” es el mix de sedante y anestésico local que se usa en cirugías menores y, en este caso, el paciente queda semi-consciente, por lo que no es lo mismo que la percepción intraoperatoria.

A pesar de lo que muchos creen, este fenómeno no ocurre justo en medio de la cirugía. El anastesista está siempre presente durante la operación, atento a lo que sucede. La consciencia tiende a ocurrir en los márgenes, cuando el procedimiento está empezando y no tienen la dosis de anestesia completa o cuando se está despertando de la anestesia, aunque esto también dependerá de la cirugía y del paciente.

La sensación más común es la auditiva

En los pacientes que han sufrido de percepción intraoperativa, la sensación más común es la auditiva y los pacientes que la han padecido informan de que eran conscientes de oír voces e incluso las conversaciones que ocurrían en la sala de operaciones. Tal y como informan en Docsity, “si nos fijamos en los efectos de los anestésicos sobre el cerebro, el sistema auditivo es el último en dormirse, por lo que tiene mucho sentido. En cambio, abrir los ojos en mitad de la operación es casi imposible y es que en primer lugar, la anestesia le pone a dormir, sus párpados se cierran de forma natural”.

Lo que está claro es que la consciencia anestésica puede causar ansiedad y trastorno de estrés postraumático. Puede causar ansiedad, escenas retrospectivas, miedo, soledad y ataques de pánico. Si se da el caso, el hospital da terapia para que no se incorpore este trauma a su memoria, lo que podría ser fatal.