Los problemas de salud alrededor del mundo no se detienen. La pandemia por Covid-19 se mantiene en ascenso y ya ha provocado más de 11 millones de casos. Además han surgido problemas como el brote de peste bubónica en Asia, el resurgimiento del virus G4 EA H1N1 y el del ébola del conejo. Pero a todo lo anterior ahora se agrega un nuevo incidente que ha provocado preocupación en Estados Unidos.

Reaparece la “ameba come cerebros”

El Departamento de Salud de Florida dio a conocer un nuevo caso de una “ameba come cerebros”. De manera específica es provocada por la Naegleria fowleri, una microscópica unicelular que puede infectar y provocar meningoencefalítis, lo que lleva a la muerte de las personas.

Las autoridades sanitarias indicaron que la persona afectada pertenece al condado de Hillsborough, aunque no se confirmó si el paciente continúa con vida.

A través de un comunicado se indicó que esta ameba se encuentra típicamente en aguas dulces templadas como lagos, ríos y estanques. Al mismo tiempo, se emitió una alerta para invitar a las personas de la zona para evitar que acudan a nadar a este tipo de lugares.

El mayor inconveniente es que a la fecha no se cuenta con un tratamiento para los pacientes afectados. Con base en experiencias pasadas se ha detectado que la meningoencefalítis llega a provocar síntomas neurológicos graves que son acompañados de fiebre elevada, vómito, fotofobia y convulsiones. En muchos de los casos suelen llevar a la muerte del paciente en un periodo de entre siete a 10 días a partir de los primeros síntomas.

Uno de los casos más recientes ocurrió en 2018 cuando el surfista profesional Fabrizio Stabile comenzó a mostrar inmovilidad y pérdida del habla. Al realizarle una primera revisión se pensó que la causa de sus problemas era meningitis, pero después de exámenes más profundos se detectó que todo había sido ocasionado por la ameba Naegleria Fowleri. Finalmente, con el paso de los días, el paciente falleció.

Mientras tanto, se debe recordar que a lo largo de la historia sólo se han reportado 143 casos de esta ameba mortal en Estados Unidos. De ellos 37 han tenido lugar en la zona de Florida que es una de las más afectadas.