En el sector salud, el trabajo nunca termina. Cada día, cada hora, hay más y más pacientes que necesitan de atención médica. Para los especialistas, significa un flujo constante de trabajo que parece nunca tener fin. Algunos se empeñan en recibir a todas las personas, incluso cuando no deberían. Si eres parte de este grupo, estas estrategias pueden ayudarte a evitar el burnout:

1Organízate mejor

Todos los consultorios deben tener una agenda de pacientes y un calendario de citas. Ordenar a la perfección los tiempos de atención te ayudará a dejar de recibir a demasiadas personas. Si tienes un consultorio propio, contrata especialistas y personas que te ayuden en algunas tareas. No deberías perder tiempo con actividades administrativas, sino enfocarte en lo que sabes hacer.

2Establece tiempos estrictos para los pacientes

Calcula cuál es el tiempo promedio de tu consulta. Utiliza este número para estandarizar los bloques de atención para las personas. Informa a todos tus clientes de estas restricciones y procura ajustarte tú también a estos límites. De esta forma, no tendrás a la gente esperando a que por fin termines con alguien. Además, tampoco recibirás a más individuos de los que puedes.

3Tómate un medio día cuando te sientas cansado

El burnout es un fenómeno muy real y muy peligroso. Si empiezas a sentirte agotado, agenda unas horas para dedicarte a actividades que no estén relacionadas con el consultorio. Por ejemplo, ir a comer con alguna amistad, pasar tiempo con tu familia o hacer algunas actividades del hogar. Este tiempo lejos de los pacientes, aunque corto, puede ser muy benéfico.

4Oblígate a ir a dormir a una buena hora

Muchos médicos no descansan el tiempo adecuado. En parte se debe a que tienen horarios de trabajo demasiado intensos. En otras ocasiones, la atención de los pacientes se extiende más allá de su jornada laboral. Incluso pueden entretenerse con tareas administrativas y otras actividades por más tiempo del necesario. Trata de eliminar estas costumbres y acuéstate más temprano.

5Deja a los pacientes difíciles

En este punto no nos referimos a personas con enfermedades complejas o tratamientos que requieran mucho tiempo de consulta. Más bien, hablamos de individuos que posean una actitud chocante, siempre lleguen tarde o parezca importarles poco el cuidado de su salud. Por supuesto, es tu deber intentar ayudar a toda la gente. Pero no vale la pena desgastarse por alguien tóxico.