A lo largo de los últimos meses se ha mencionado el interés por combatir el outsourcing en nuestro país. Debido a los vacíos en las leyes, existen miles de empresas que abusan de sus empleados. Pero al final también se perjudica a toda la sociedad y eso incluye al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Pero primero se tiene que explicar en qué consiste el outsourcing. Se trata de una práctica de subcontratación en la que los empleadores no colocan los salarios reales de los trabajadores para disminuir su pago de impuestos. La consecuencia es que los empleados no reciben prestaciones o las obtienen incompletas. Por tal motivo, no realizan aportaciones ni pueden acceder a atención médica y se genera un círculo vicioso.

El costo del outsourcing para el IMSS

Pero ahora fue Zoé Robledo, director del IMSS, quien habló sobre el tema y el impacto que tiene para la salud pública del país. Afirmó que el dinero no recaudado por outsourcing representa para el Seguro Social la mitad de lo que se invierte en medicamentos al año. Es decir, se podrían comprar 55 por ciento más fármacos o invertirlos en la compra de cuatro mil 528 mastógrafos o mil 380 tomógrafos.

Zoé Robledo reconoció que si bien los 21 mil millones de pesos que no ingresan al Instituto por outsourcing no significan la totalidad del problema, “es parte de lo que ha ido socavando la capacidad de atención que presta el Instituto”

En cuanto al impacto a la competitividad, Zoé Robledo subrayó que el sector formal se enfrenta a una competencia desleal, ya que los evasores hacen uso de esta figura para obtener beneficios económicos indebidos y les permite contar con mayor capacidad económica e incluso bajar sus costos.

 

El director general del IMSS subrayó que aquellas empresas que sigan haciendo trampa o portándose mal al registrar a los trabajadores con un salario menor al que perciben, van a quebrar y eso ocurrirá con mayor intensidad a partir del año 2022 y para adelante.

Dijo que también los derechos laborales son afectados por la subcontratación ilegal: abarata el costo de la mano de obra y perjudica los ingresos de los trabajadores y sus prestaciones; genera menos estabilidad en el empleo, reparto de utilidades; éstos no reciben ingresos por prima de antigüedad, vacaciones, aguinaldo y liquidación.

El titular del IMSS agregó que además se les registra con un salario menor al real, lo que afecta gravemente sus incapacidades y licencias de maternidad, su ahorro para el retiro, pensión y crédito para la vivienda.