Los grandes profesionales de la salud y líderes médicos aprenden constantemente. No solo buscan actualizarse constantemente sobre su área de especialidad. También desean que se les dé retroalimentación constante sobre su rendimiento. Solamente así pueden obtener un crecimiento profesional persistente. Sin embargo, este objetivo es extremadamente difícil.

Tener una sesión de retroalimentación productiva es un fenómeno muy extraño. En especial en el sector salud, se necesita de un buen estado mental y trabajar para las condiciones ideales. Así que cuando un doctor recibe una revisión útil de su desempeño, puede no saber qué hacer. Puede sonar como un proceso sencillo, pero se trata de un ejercicio que requiere pasos concretos:

1Demuestra gratitud ante la retroalimentación

Si tu revisión de desempeño fue útil, probablemente la persona puso mucho esfuerzo en ella. No está de más agradecer por el tiempo y el entusiasmo. No solo te ayudará a crear una relación en la que siempre puedas confiar para opiniones sinceras. También puede ayudarles a aliviar alguna preocupación por que su honestidad vaya a tener repercusiones negativas.

2Reflexiona y evalúa los comentarios

Toda retroalimentación es, al final, una opinión personal. Incluso si se trata de comentarios profesionales y casi objetivos, debes analizarlos cuidadosamente. Solo así podrás detectar qué ideas conservar, cuáles desechar y cuáles requieren más información. Pon especial atención en los elementos con los que no estás de acuerdo. Estos serán los más complejos de procesar.

3Crea un plan de acción a futuro

De nada sirve tanto pensamiento y reflexión si no planeas hacer algo al respecto. Una vez que tengas las ideas, define una o dos áreas de oportunidad. Define, basado en la retroalimentación, cómo podrías mejorarlas. Ello implica definir indicadores para que sepas cuándo estás logrando un cambio. Asimismo, determina los pasos que debes seguir para cumplir dichos objetivos.

4Mantén el esfuerzo y comparte tu progreso

Los hábitos no se crean por pura fuerza de voluntad. También requieren de una repetición consciente y constante durante un largo tiempo. Así que, una vez que empieces a actuar conforme a tu retroalimentación, no abandones tu tarea a la semana. Para ayudarte a mantenerte en el camino, comparte tus avances con la gente que te ayudó. No solo sentirás una presión social para concretar el cambio. También podrías recibir revisiones de desempeño sobre el proceso mismo.