Ser médico en México es demasiado complicado por todas las barreras que se deben enfrentar. Desde la formación comienzan las exigencias para los jóvenes que tienen el deseo de convertirse en profesionales de la salud. Mientras que durante el internado y el servicio social la situación se vuelve todavía más preocupante por las jornadas por 36 horas continuas sin descanso que son habituales. Al egresar de la universidad se piensa que todo será distinto pero no siempre es así, en especial por los altos niveles de violencia que hoy se registran.

Aunque no es algo nuevo sino que ha estado presente por décadas, durante los últimos tiempos ha existido un aumento en las agresiones mortales contra trabajadores sanitarios. Apenas hace unos días te informamos del sangriento panorama que se vive en Zacatecas. En un lapso de una semana fueron asesinados una radióloga, un MIP y el conductor de una ambulancia.

A raíz de lo anterior han surgido campañas para exigir un alto a la violencia y mayor protección de parte de las autoridades. Inclusive en algunos centros de salud de la entidad los pasantes han solicitado su reubicación de inmediato. Todos se sienten en máximo riesgo y temen que sean los siguientes en sufrir ataques de cualquier tipo.

Otro caso que provoca indignación en el gremio de la salud

Mientras que este panorama no es exclusivo de un estado o región sino que está presente en todo el territorio nacional. Apenas este 14 de julio se confirmó otro asesinato de un médico pero ahora en Chiapas.

Con base en lo publicado por Proceso el hecho ocurrió en Tapachula cuando el Dr. Hiram Fuentes Aguilar, de 46 años de edad, fue atacado afuera de su domicilio. El reporte menciona que fue agredido por dos sujetos que iban a bordo de una motocicleta y uno de ellos portaba una arma de fuego calibre 9 mm.

Se trató de un ataque directo contra el médico que provocó su muerte instantánea. Por su parte, la Fiscalía General del Estado (FGE) ya abrió una carpeta de investigación por el delito de homicio calificado en agravio.

Hasta el momento se desconoce el motivo del asesinato del que fuera director de un centro de salud de Tapachula. Aunque se ha descartado que haya sido un intento de robo porque los agresores no se llevaron objetos de la víctima. Por la forma en que ocurrieron los hechos parece evidente que se buscó la agresión directa y mortal en contra del médico.

¿Y la seguridad de los trabajadores de la salud?

Por su parte, la sección 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSSA) emitió un comunicado en el que condena este crimen. Además exige que se haga justicia y se detenga esta ola de violencia que no solo afecta al gremio de la salud sino a toda la población en general.

De esta forma ya suman al menos cinco asesinatos de trabajadores de la salud durante la primera quincena de julio. Mientras que en todos los casos parece indicar que fueron ataques directos. Además todos los agresores permanecen libres porque hasta ahora no existen detenciones.

El panorama para los médicos luce sombrío e incierto. Por una parte, el repunte de casos Covid-19 augura jornadas más intensas y con el riesgo constante a contagiarse mientras se atiende a los pacientes. Mientras que por otra parte la violencia cada vez es mayor hacia los encargados de cuidar la salud de los demás.