Síndromes geriátricos: los gigantes

Los síndromes geriátricos son actualmente un concepto cada vez más escuchado y empleado por los médicos dedicados a la atención del adulto mayor. A nivel de especialidad (en geriatría) son considerados como la base fundamental sobre la cual podemos ejercer de manera más profesional, y eficaz, la medicina. Sin duda, representan la geriatría moderna y sus pilares fundamentales como especialidad.

Actualmente en México se vive una llamada geriatrización de la medicina. Esto implica una medicina cada vez más incluyente con los adultos mayores; es decir, una medicina capaz, eficaz y adaptada a las necesidades de la población actual. Es a raíz de esto que nacen los síndromes geriátricos, como una urgente necesidad de ejercer una medicina más humana, responsable y digna hacia el adulto mayor, con una visión suficiente para enfrentar los procesos que la vejez y el envejecimiento demandan.

Pero, ¿qué son los síndromes geriátricos?

Se trata de un conjunto de signos y síntomas habitualmente originados por una o diversas enfermedades que cuentan con una mayor prevalencia en el adulto mayor y que son, además, el frecuente origen de incapacidades funcionales, sociales o, incluso, la muerte. Dada su alta incidencia y sus repercusiones, es preciso que estén siempre en la mente de los profesionales de la salud.

Para entender los síndromes geriátricos de mejor manera debemos considerar la llamada presentación atípica de la enfermedad en el anciano, la cual tiende a manifestar signos y síntomas inespecíficos que representan todo un reto para el médico geriatra, tanto para el diagnóstico como para el tratamiento. En este sentido, la presentación de una enfermedad no siempre será igual a como lo manifiesta un paciente más joven, por lo que es necesario descartar la idea de que los procesos patológicos en la vejez siguen un modelo clásico de enfermedad, mucho se debe en parte al complejo comportamiento fisiológico del cuerpo envejecido.

De tal modo, en geriatría es útil pensar en términos de problemas más que enfermedades, ya que un signo o síntoma puede tener varias razones. El entender estos síndromes nos abre mejores caminos para comprender de manera más eficaz las causas que enferman a un adulto mayor.

La esencia de la medicina geriátrica en la esfera biopsicosocial hacia el adulto mayor, la hace diferente y peculiar del resto de las especialidades, pues las actitudes terapéuticas, abordaje, prevención y diagnóstico en el adulto mayor son muy diferentes, con un razonamiento complejo que parte de muchos puntos y perspectivas que el médico geriatra contempla.

El conocimiento de los síndromes geriátricos no es opcional para todo aquel profesional de la salud que esté dedicado al manejo y tratamiento del adulto mayor. Es vital su conocimiento para una correcta y profesional valoración geriátrica integral.      

Síndromes geriátricos

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Vale la pena recordar que el envejecimiento de la población es un triunfo de toda la humanidadHoy vivimos más años, lo cual también significa que existen mayores retos por enfrentar, pues el vivir más años no garantiza que lo hagamos de la manera correcta o sin enfermedad alguna. Conceptos como envejecimiento exitoso o activo tendrán que ser mejor entendidos por todos nosotros para ejercer una medicina altamente preventiva de cara a nuestra propia vejez.Teniendo como base estos síndromes geriátricos, se pueden entender otras tantas patologías que se desprenden de cada uno de ellos, permitiendo un rápido reconocimiento de enfermedades y, por ende, mejores abordajes terapéuticos. Cada síndrome geriátrico, como sucede siempre en la medicina moderna, requiere de su propio abordaje independiente y de su estudio completo como tema médico, derivando así en una mejor medicina, dirigida hacia el adulto mayor.

Los adultos mayores de hoy que sufren de diversas enfermedades que amenazan su independencia, por lo que resulta indispensable poner mucha mayor atención en el cuidado de sus patología y su calidad de vida, pues entender mejor sus propias enfermedades terminará por crear una mejor conciencia sobre cómo deben enfrentarse sus procesos a fin de seguir disfrutando su anatomía con una calidad de vida deseada.

Como lo vimos, los síndromes geriátricos son el pilar diagnóstico y terapéutico hacia el adulto mayor. En nuestro país, la prevalencia de muchos síndromes geriátricos son iguales o parecidos a otros estados, hospitales e incluso otros países. Esto parece indicar que muchos de ellos están directamente relacionados con el envejecimiento propiamente.

Enfoquemos nuestros esfuerzos para envejecer de manera exitosa, independiente y con la calidad que merecemos cada uno de nosotros. En esencia una mejor vejez nos aguardara.