En una industria con un alto grado de especialización como la farmacéutica la participación femenina está ganando terreno como elemento para la evolución y madurez del sector. En particular en los procesos de la cadena de frío este ecosistema se fortalece cada vez más gracias al trabajo de mujeres expertas que intervienen en los procesos de validación térmica, lo que contribuye a mantener el rigor técnico, la confiabilidad operativa y una toma de decisiones más sólida.
Productos como ciertos medicamentos, vacunas y desarrollos biotecnológicos dependen de condiciones térmicas controladas con precisión a lo largo de todo su ciclo de vida. De hecho, la normativa de la cadena de frío establece lineamientos que deben cumplirse para preservar su seguridad y eficacia, incluyendo la validación térmica como un proceso crítico para demostrar, con evidencia documentada, que las condiciones de almacenamiento y transporte cumplen con los requisitos exigidos.
La solidez de estas prácticas también está estrechamente ligada a las personas que las diseñan, ejecutan y evalúan. Hoy las mujeres representan el 41% de la fuerza laboral de la cadena de suministro global, según Gartner, y su participación en la cadena de frío es cada vez más relevante para la planificación, ejecución y análisis de procesos de validación térmica.
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Diversidad profesional, factor clave en la gestión de la industria farmacéutica
En la industria farmacéutica, la validación térmica es un proceso crítico para asegurar que medicamentos, vacunas y biológicos se conserven dentro de rangos estrictos de temperatura a lo largo de toda la cadena de suministro.
Este proceso permite evaluar, documentar y comprobar, con evidencia objetiva, que un sistema mantiene las condiciones térmicas necesarias para salvaguardar la seguridad, eficacia y calidad del producto.
A pesar de lo anterior, su alcance va mucho más allá de la simple medición de temperaturas. Carlos Humberto Infante y Loya, fundador y presidente del Consejo de Administración para Kryotec, explica que la validación térmica en pharma “implica estudios de mapeo térmico, identificación de puntos críticos, análisis de escenarios de riesgo, interpretación estadística de datos y una toma de decisiones alineada con los requerimientos regulatorios”.
Se trata de una disciplina integral que combina ingeniería, metrología, estadística, gestión de calidad y un conocimiento profundo del comportamiento del producto farmacéutico para cumplir con la regulación y lograr el control de la temperatura requerido en la cadena de frío.
Si bien el sector farmacéutico ha avanzado de forma significativa en la adopción de sistemas de monitoreo digital, sensores inteligentes, análisis predictivo y modelación térmica, Infante y Loya subraya que “la tecnología por sí sola no garantiza resultados confiables; son las personas, y su capacidad de análisis crítico, las que convierten grandes volúmenes de datos en decisiones operativas que realmente protegen la integridad del medicamento”.
Desde su experiencia, la participación de profesionales con trayectorias diversas ha contribuido a fortalecer el rigor técnico y la cultura de mejora continua, en un entorno donde la importancia de la cadena de frío resulta crítica para garantizar la seguridad, la calidad y la integridad de los productos.
En particular, destaca la contribución de mujeres especialistas dentro de la organización. La participación de Leticia Alcántara, como responsable de Validación y Operaciones, constituye un pilar estratégico en la confiabilidad de la cadena de frío.
Bajo su liderazgo se gestionan procesos esenciales como la calificación de sistemas (DQ, IQ, OQ, PQ), calificación de equipos, mapeos térmicos, calibraciones y producción, asegurando que el almacenamiento, transporte y distribución cumplan con los más altos estándares regulatorios.
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Talento femenino fortalece los procesos en la cadena de frío
Esta evolución también se refleja en otras áreas estratégicas de la operación. Infante y Loya señala que el fortalecimiento técnico de la cadena de frío no ocurre únicamente en los estudios de validación, sino en toda la estructura que los respalda.
En la dirección general destaca el liderazgo de Yuria Infante, CEO y Miembro del Consejo, quien impulsa una visión estratégica orientada al crecimiento sostenible y la innovación. Su gestión integra investigación y desarrollo con tecnología de última generación para generar soluciones que anticipan las necesidades del mercado y fortalecen la competitividad.
De forma adicional, la operación eficiente de una organización requiere una visión integral que conecte la ejecución diaria con la estrategia de largo plazo. En ese sentido, el liderazgo de Luisa Meza, directora de Operaciones y Miembro del Consejo, impacta directamente en la estabilidad, el crecimiento y la proyección de la empresa.
Desde su gestión, articula de manera transversal áreas clave como comercial y marketing, administración y finanzas, planta, así como compras y recursos humanos, asegurando eficiencia operativa y coherencia entre ejecución y posicionamiento estratégico.
De acuerdo con el especialista de Kryotec, la diversidad de talento contribuye a fortalecer las operaciones, mejorar la calidad de los reportes técnicos y respaldar una toma de decisiones más precisa.
Al mismo tiempo, impulsa una cultura de cumplimiento alineada con la normativa de la cadena de frío, un factor crítico para sectores como el farmacéutico y el biotecnológico, donde el control térmico es esencial para la seguridad del producto, su eficacia y la confianza del usuario final.
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Actualización dentro de la validación térmica
El directivo subraya que la validación térmica es una práctica que exige actualización constante ante cambios regulatorios, nuevas configuraciones logísticas, innovaciones en empaques y condiciones climáticas cada vez más extremas.
Asimismo, sostiene que “la creciente participación femenina en posiciones técnicas y de liderazgo dentro de la cadena de frío está contribuyendo a transformar la percepción tradicional de un sector históricamente asociado a perfiles predominantemente masculinos”. Esta transición refleja una industria que evoluciona hacia estándares más inclusivos y, sobre todo, profesionales.
Hablar de validación térmica en la cadena de frío farmacéutica es, en el fondo, hablar de confianza y de la importancia de la cadena de frío como un sistema crítico para la protección de productos sensibles. Confianza en que un medicamento llegará al paciente en condiciones seguras, en que un alimento conservará su calidad, en que una empresa cumple con su responsabilidad técnica y ética.
