La tecnología inmersiva, conformada por la Realidad Virtual, la Realidad Aumentada y la Realidad Mixta, ha dejado de ser terreno exclusivo de los videojuegos para convertirse en una de las herramientas más disruptivas de los hospitales y facultades de medicina de todo el mundo. Por lo mismo, hoy se vive una transición histórica porque se ha pasado de observar el cuerpo humano en pantallas planas a caminar por el interior de él.
Con lo anterior en mente, esta tecnología borra las barreras entre lo físico y lo digital porque transforma radicalmente tres pilares de la medicina: la educación, la planificación quirúrgica y la terapia del paciente.
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Tecnología inmersiva y su aplicación con los adultos mayores
México está dejando de ser un país de jóvenes. De acuerdo con las proyecciones más recientes del Consejo Nacional de Población (CONAPO), actualmente existen más de 17.1 millones de adultos mayores en el país (12.8% de la población total) y se prevé que para el año 2030 el país alcance un punto de inflexión histórico, donde habrá más personas de la tercera edad que niños de 0 a 14 años.
Este acelerado envejecimiento poblacional, donde la Ciudad de México y el Estado de México ya se ubican en una etapa avanzada, perfilándose para superar el 21% de población mayor en solo cuatro años, plantea el enorme desafío de garantizar no solo una mayor expectativa de vida, sino una vida saludable, digna y autónoma.
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Funcionamiento del dispositivo médico TROOM
Frente a este panorama demográfico, Clínica Cerebro surge como un aliado crucial en el ámbito de la salud, con el uso del dispositivo médico TROOM, un sistema interactivo e inmersivo que combina proyecciones, sensores y estímulos sensoriales.
La combinación de estos elementos con dinámicas que simulan los retos del entorno cotidiano, ayudan a activar distintas áreas cerebrales al mismo tiempo, favoreciendo el aprendizaje, la memoria, la coordinación y la movilidad.
Esto es clave en la tercera edad, ya que permite mantener y fortalecer funciones físicas y cognitivas, compensar ciertas pérdidas asociadas al envejecimiento y mejorar la independencia, transformando radicalmente la calidad de vida de un sector de la población que crece de manera sostenida.
“TROOM maneja el tratamiento de cada padecimiento bajo estricta evidencia científica. Cada uno de los protocolos, cuentan con estímulos multisensoriales controlados de forma sistematizada y automatizada, a través de sensores que monitorean en tiempo real tanto indicadores físicos (tiempos de reacción, velocidad, resistencia, coordinación, etc.) como parámetros de rendimiento cognitivo (atención, memoria, asociación, entre otros), logrando crear un entorno controlado y seguro, donde el adulto mayor entrena su cuerpo y mente simultáneamente”, señaló el Dr. Arturo Pichardo de la Clínica Cerebro.
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¿Cómo lograr una vejez plena?
Una de las principales limitantes para una vejez plena es la pérdida de confianza en la movilidad debido a la división de la atención. Para solucionarlo de raíz, este sistema integra el entrenamiento de “Doble Tarea”, que motiva al paciente a realizar una actividad física y un desafío cognitivo al mismo tiempo.
Al interactuar con los distintos elementos multisensoriales que componen el TROOM, los adultos mayores trabajan sus objetivos terapéuticos en un ambiente envolvente y lúdico. Esto no solo mejora el tiempo de reacción y la coordinación mente-cuerpo, sino que también reduce drásticamente la fatiga y la monotonía, que pueden generar frustración y disminuir la adherencia al tratamiento.
El progreso de los pacientes se puede medir de forma precisa en cada sesión, a través de los datos e indicadores que arroja el mismo sistema por medio de los sensores, creando un historial de la evolución del paciente desde el inicio del tratamiento hasta llegar al objetivo.
Esta información permite que tanto el cuerpo médico como los familiares verifiquen cómo el entrenamiento en la clínica se traduce, finalmente, en que el adulto mayor pueda volver a caminar por la calle o subir escaleras con total confianza, devolviéndole su independencia y disminuyendo de forma significativa la carga de cuidado para sus familias.
