La incorporación de tecnología médica y la inteligencia artificial (IA) en el desarrollo de tratamientos y vacunas está redefiniendo los tiempos de la investigación clínica a nivel global y también en México. Hoy, procesos que históricamente podían extenderse más de siete años logran completarse en aproximadamente cinco, lo que representa una reducción cercana al 33% en los plazos totales y abre una oportunidad clave: que los pacientes accedan antes a nuevas terapias.
En el marco del Día Internacional de los Estudios Clínicos, que se conmemora cada 20 de mayo, bajo el lema global ‘Investigación clínica en ascenso’ especialistas destacan que la IA ya está presente en todas las etapas del proceso, desde el diseño de los estudios hasta el análisis de resultados y los procesos regulatorios.
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Beneficios de la tecnología médica en los estudios clínicos
Tal como refirieron desde Sanofi, la implementación de estas herramientas les permitió reducir a la mitad el tiempo de diseño de los estudios (de 12 a 6 meses), acortar significativamente el reclutamiento de pacientes (de 18 a 10 meses), optimizar el análisis de datos (de 12 a 8 meses), identificar con mayor precisión qué pacientes se beneficiarán más, y mejorar el perfil de seguridad, entre otros avances.
“La inteligencia artificial revoluciona nuestra capacidad para tomar decisiones estratégicas fundamentadas en evidencia científica desde las primeras etapas de investigación, optimizando el diseño de estudios clínicos y, fundamentalmente, acelerando el acceso de los pacientes a terapias innovadoras que pueden transformar sus vidas. Esta tecnología no solo reduce significativamente los tiempos de desarrollo, sino que eleva los estándares de calidad en investigación y nos permite incorporar poblaciones más representativas de la diversidad de nuestras comunidades mexicanas”, señaló Paulina Liceaga, Directora de la Unidad de Estudios Clínicos de Sanofi México.
Los pacientes en el centro de todo
La reducción de los tiempos en investigación clínica no es solo un avance técnico. Para quienes conviven con enfermedades crónicas, raras o de difícil tratamiento, significa la posibilidad de descubrimientos de terapias innovadoras. Esto es crítico cuando no existen otras alternativas terapéuticas disponibles.
Actualmente Sanofi México tiene un rol relevante en este ecosistema: en conjunto con países satélite de Centro y Sudamérica, tiene implementados 120 estudios, potenciando significativamente la innovación e inversión en investigación clínica en nuestro continente.
En el país, cientos de profesionales de la salud participan activamente en estudios clínicos, en una red que incluye centros de investigación de alto nivel, tanto privados como públicos, y equipos multidisciplinarios. Esta red promueve el acceso temprano al conocimiento científico de terapias innovadoras, da oportunidades a pacientes y fortalece el sistema de salud.
“La alta participación en investigación clínica nos hace protagonistas del avance de la innovación, de la generación de conocimiento sobre nuevos tratamientos, vacunas y mecanismos de enfermedades. Cuando logramos hacerla más eficiente, el beneficio se multiplica: para los pacientes, para los médicos, para todo el sistema de salud y para la economía del país”, agregó Paulina Liceaga.
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Uso de la IA en el desarrollo de medicamentos
El impacto del uso de la IA y tecnología médica durante todo el proceso del desarrollo de medicamentos.
- Descubrimiento de fármacos y vacunas: herramientas avanzadas reducen hasta un 50% los tiempos en etapas preclínicas.
- Diseño de estudios: simulaciones y modelos predictivos permiten optimizar protocolos y anticipar escenarios.
- Reclutamiento de pacientes: el análisis de datos facilita identificar candidatos elegibles más rápido y mejorar la inclusión.
- Monitoreo y calidad: sistemas en tiempo real detectan anomalías, mejoran la seguridad del estudio y la calidad de los datos.
- Análisis de resultados: modelos predictivos aceleran la interpretación de datos y aumentan la precisión.
“Estos avances se materializan en la identificación acelerada de moléculas prometedoras, desarrollo clínico más preciso y eficiente, y optimización de recursos operativos. Más importante aún, nos permite identificar con certeza a los pacientes que obtendrán máximo beneficio terapéutico, incrementando las probabilidades de aprobación regulatoria y fortaleciendo nuestro compromiso con el desarrollo sostenible de terapias que marquen la diferencia en la vida de los pacientes”, agregó Paulina Liceaga.
México, un actor clave
En los últimos años, México se ha posicionado como un país estratégico para la investigación clínica en América Latina. La inversión sostenida, la calidad de los centros y el cumplimiento de estándares regulatorios internacionales permiten que México participe en estudios multinacionales de alto impacto.
Solamente para el 2026, la inversión planeada de Sanofi en investigación clínica en México alcanzará los 665 millones de pesos, con una proyección de crecimiento sostenido hacia los próximos años. Actualmente, tiene más de 70 estudios activos en áreas como inmunología, respiratorio, dermatología, enfermedades raras, hematología, sistema nervioso central, oncología y vacunas.
