El día de hoy el canciller mexicano Marcelo Ebrard confirmó que los ensayos clínicos fase 3 de vacunas contra la Covid-19 iniciarán en México en octubre. Sin detallar los nombres de las farmacéuticas implicadas, se sabe que existen pláticas y convenios con AstraZeneca, Pfizer y Sputnik. El objetivo es que si muestran buenos resultados puedan ser aplicadas en la población en general durante el primer trimestre de 2021.

Pero aunque los proyectos más avanzados se encuentran en el extranjero, también existen otros de fabricación nacional. De hecho, en su momento la Secretaría de Salud (SSa) inscribió cuatro ante la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI).

  • Vacuna recombinante del Instituto de Biotecnología de la UNAM, en colaboración con el Cinvestav.
  • Vacuna Avimex-IMSS, en colaboración con la UNAM y el Cinvestav.
  • Vacuna ADN del ITESM y Universidad Autónoma de Baja California, en colaboración con el IPN.
  • Vacuna basada en péptidos de la Universidad Autónoma de Querétaro en colaboración con el IPN.

Investigaciones previas

De los descritos, el primero es llevado a cabo por el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la máxima casa de estudios. Con respecto a su origen, está basado en investigaciones previas que se habían realizado acerca del zika y el dengue. Fue así que se tuvo que cambiar el objetivo aunque ya se tuviera los cimientos. Actualmente el proyecto está encabezado por los investigadores Laura Palomares y Tonatiuh Ramírez.

Al igual que otras investigaciones, está basada en la proteína S del virus SARS-CoV-2. Entre sus características se encuentra que es un virus envuelto, por lo que tiene una membrana de lípidos o de grasa. Pero ahora se trabaja en identificar las regiones del cuerpo que resultan en la producción de anticuerpos, es decir que reconocen a la proteína, pero que no evita la infección del virus.

De momento ya se hizo una proteína quimérica, además de ensamblar las esferas y caracterizarlas. El proceso fue realizado en colaboración con Estados Unidos en un criomicroscopio que no existe en México.

Primeras pruebas en humanos

Posteriormente se realizaron ensayos en modelos animales y se observó que las esferas inducen una respuesta inmune que reconoce tanto a los virus de zika como al de dengue. Ahora se trabaja para determinar si ocurre algo similar con este nuevo virus.

En caso se que se cumpla lo previsto, a partir de 2021 se contempla realizaron los primeros ensayos en humanos. A decir de los especialistas, difícilmente habrá efectos secundarios de toxicidad porque es una vacuna basada en proteína. El resto es que sea funcional y genere anticuerpos, además de estudiar la dosis necesario y el tiempo durante el cual ofrecería protección.