Ante un problema mundial como la Covid-19 se requiere de múltiples opciones de posibles soluciones. La primera y más importante hasta el momento se traduce en el desarrollo de una vacuna contra la enfermedad. A la fecha existen más de un centenar de proyectos en distintas fases de desarrollo. Aunque algunos ya se encuentran en fases avanzadas, su aplicación a gran escala comenzaría hasta el 2021.

Por otra parte también se trabaja en el desarrollo de medicamentos que funcionen en el tratamiento de las personas ya infectadas. En primera instancia se ha investigado la manera en que fármacos ya existentes pueden servir contra esta cepa de coronavirus.

Medicamentos que sí funcionan en ciertos casos

En ese sentido, dentro de las opciones autorizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se encuentra la dexametasona y los esteroides. Ambos han mostrado ayudar a reducir la mortalidad aunque sólo en pacientes en estado muy grave y con la autorización previa de un especialista.

Por eso también se busca concretar nuevas opciones farmacológicas para los casos positivos. Aunque al igual que en el caso de las vacunas, se requiere del seguimiento de protocolos específicos para verificar que realmente funcionen. En caso de no hacerlo se corre el riesgo de que no sirvan e inclusive provoquen efectos adversos mayores en las personas.

Análisis de una nueva opción farmacológica

De esta manera, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, anunció que hoy viernes inició en nuestro país el ensayo clínico de dos nuevas opciones. Con la colaboración del Instituto Max Planck, de Alemania; el Instituto Pasteur, el cual tiene su sede en Corea del Sur; y la Universidad de Kentucky, se van a probar dos nuevos fármacos.

En este caso, el tratamiento consiste en Mesilo de Camostat y Artemisia, ambos inhibidores de serina proteasas. Aunque en un inicio fueron concebidos contra la pancreatitits y esofagitis, en pruebas realizadas en Japón se ha verificado que funcionan contra la Covid-19.

El ensayo también tiene como propósito identificar si funciona el tratamiento en pacientes ambulatorios con comorbilidades y así evitar cuadros graves del padecimiento. En especial se espera que en personas con diabetes e hipertensión existan menos complicaciones y así disminuir la probabilidad de fallecimiento.

Por lo pronto, los voluntarios ya recibieron las primeras dosis en hospitales de las alcaldías Tláhuac, Iztacalco, Tlalpan e Iztapalapa. Ahora el Instituto Nacional de Nutrición le dará seguimiento a cada uno para verificar su evolución y si realmente ambos fármacos funcionan. Se contempla que el ensayo tenga una duración total de 40 días.