Tratamiento del síndrome de ovario poliquístico: factores a considerar

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El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es considerado un padecimiento  de la etapa reproductiva. Como tal, su tratamiento farmacológico se encuentra encaminado a atender los problemas específicos que afectan a las pacientes con dicho padecimiento, siendo los principales motivos de consulta el hirsutismo, acné, obesidad, trastorno menstrual y fertilidad.

El SOP puede tener una gran variedad de síntomas, razón por la que el médico especialista debe ser cuidadoso al momento de utilizar diversos tratamientos para la enfermedad y sus síntomas.   

El tratamiento que el médico sugiera puede depender de:

  • Los síntomas
  • Otros problemas de salud que la paciente haya desarrollado
  • Si se desea quedar embarazada

El incremento de peso y la obesidad son afecciones comunes en las personas con SOP, por lo que uno de los objetivos principales es reducir el peso corporal.

Asimismo, también es importante que el profesional de la salud recuerde que el tratamiento oportuno permite prevenir graves complicaciones que puede tener el SOP para la salud de las mujeres, tales como enfermedad cardiovascular e hipertensión, resistencia insulínica, diabetes, diabetes gestacional, cáncer endometrial, mayor tasa de abortos y preeclampsia.

Se ha descrito que las pacientes con SOP tienen hasta 3 veces más riesgo que la población general de desarrollar hiperplasia endometrial, lo que se debe a: hiperestrogenismo relativo por ausencia de ovulación, presencia de factores de crecimiento e inflamatorios por obesidad, resistencia insulínica y diabetes.

Las mujeres con SOP presentan riesgo de deterioro en la calidad de vida, así como trastornos psicológicos y del comportamiento, lo cual incluye:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Trastorno bipolar
  • Trastornos alimenticios

Uno de los recursos que el médico puede utilizar es la prescripción de anticonceptivos orales con el fin de que los periodos menstruales sean más regulares. Estos medicamentos pueden ayudar a controlar y reducir el crecimiento anormal de vello y acné.

De acuerdo con la Guía de Práctica Clínica GPC para el tratamiento del SOP, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) los anticonceptivos orales combinados son el tratamiento de primera línea en pacientes con SOP que no tienen planes de embarazarse y pueden utilizarse por periodos mayores a 6 meses. Los más recomendados son los de baja dosis. Además, se debe considerar que el tratamiento es individualizado de acuerdo con las características de cada paciente. 

Es indispensable que el médico aplique el tratamiento más conveniente basándose en las guías clínicas vigentes así como en los Criterios médicos de elegibilidad para el uso de anticonceptivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Asimismo, es preciso que el especialista explique a la paciente los síntomas, qué es el SOP y el tratamiento a seguir con un lenguaje simple para que la adherencia de éste sea más efectivo, lo cual a su vez ayuda a empoderar al paciente, aspecto muy importante principalmente en tratamientos a largo plazo.

Diane de Bayer es uno de los tratamientos más efectivos para el control del SOP al disminuir las lesiones de acné: reduce la severidad en mujeres con signos leves a moderados de hiperandrogenismo. También es efectivo en hirsutismo  y no produce alteraciones significativas en metabolismo de los carbohidratos, metabolismo de los lípidos y hemostasia.

Algunos de los efectos centrales de Diane es la retroalimentación negativa en el eje hipotálamo-hipofisis-ovario. También disminuye la producción de andrógenos ováricos e inhibe la síntesis de testosterona libre.

Por otra parte, entre los efectos locales, antagoniza los efectos de los andrógenos en la zona de los tejidos periféricos y reduce las concentraciones de testosterona libre en la circulación.

De igual forma, entre las propiedades antiandrogénicas se encuentra la inhibición de la 5-alfa reductasa, con lo que se disminuye las concentraciones de DTH y bloquea el inicio de la actividad androgénica. Asimismo, su potente efecto progestágeno produce modificaciones en el moco cervical y en el endometrio, además de que contribuye a la respuesta anticonceptiva.