Saber comunicar las malas noticias también es labor de un buen médico

Convertirte en médico requirió de años de formación en la facultad; sin embargo, existen ciertos aspectos que no se pueden aprender en un aula de forma teórica, sino que únicamente pueden apreciarse en su totalidad a través de la práctica. Aprender a comunicar malas noticias a tus pacientes es algo que deberás de hacer tarde o temprano en tu carrera profesional, por lo cual es muy importante que estés preparado para conocer la mejor manera de actuar cuando se te presenten este tipo de situaciones.

En ese sentido, aunque lo ideal es que todas tus consultas resulten exitosas, es una realidad que en algún momento deberás de transmitir una mala noticia a tus pacientes, la cual puede ser desde informar de una recaída, un efecto adverso o inclusive el padecimiento de una enfermedad mortal. No es nada sencillo hablar de estas cuestiones pero si sigues las siguientes recomendaciones podrás hacerlo de una mejor forma.

Sé directo, pero oportuno

  • Para poder transmitir una mala noticia, lo mejor es encontrar el momento idóneo, por lo que no se recomienda que informes a tu paciente el diagnóstico de forma inmediata, sino que busques generar un momento propicio para dar la noticia.

Siempre está seguro del diagnóstico

  • Cuando se trata de un tema tan delicado, no existe lugar para las especulaciones ni las dudas, por lo que debes de estar seguro del diagnóstico antes de transmitirle la noticia a tu paciente.

Nunca pierdas la empatía

  • Recuerda que en todo momento debes de mostrar una atención humana, en especial cuando se trata de transmitir una mala noticia. Nunca pierdas tu empatía médica porque será necesaria en este tipo de situaciones.

Termina con una frase positiva

  • Finalmente, después de haber dado la mala noticia a tu paciente es recomendable que añadas una frase motivadora que le ayude a tu paciente para luchar y hacerle frente al mal momento por el que pasará.

Recuerda que las malas noticas son, en muchos casos, inevitables; sin embargo, esto no implica que debas perder la empatía, por el contrario, es justo en estos momentos cuando dicha cualidad más debe de salir a flote.