La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) no sólo es una institución educativa. También se distingue por sus investigaciones que abarcan múltiples campos. Dentro de sus trabajos actuales hay uno enfocado en las enfermedades autoinmunes raras y el objetivo es lograr diagnósticos más precisos porque a la fecha es un problema que muchas veces no se identifica a tiempo.
A partir de la metodología conocida como citometría de flujo, en el Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM estudian muestras de sangre de pacientes con miopatías inflamatorias idiopáticas y el objetivo es diagnosticar de manera correcta este tipo de padecimientos.
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¿Qué son las enfermedades autoinmunes raras?
Las enfermedades autoinmunes raras son un grupo heterogéneo de padecimientos en los que el sistema inmunológico, diseñado para proteger al cuerpo de invasores externos, ataca por error a los propios tejidos, órganos o sistemas del organismo.
Se clasifican como “raras” o “huérfanas” porque afectan a un número muy pequeño de personas en comparación con la población general. En México el criterio que se utiliza es que se registran menos de 5 casos por cada 10,000 habitantes.
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Enfermedades que se confunden con lupus y artritis
El investigador del IBt, José Luis Maravillas Montero, precisó que las miopatías inflamatorias idiopáticas también pueden afectar al corazón, pulmones, piel e incluso hay quienes desarrollan cáncer. La persona se cansa fácilmente y sus músculos no son tan fuertes como los de alguien sano.
A decir del científico, por fortuna no son frecuentes: las presentan de 10 a 20 personas por cada 100 mil habitantes con estos males. Aún no existe cura, pero pueden vivir con ellas por varios años, situación que afecta su calidad de vida.
En ocasiones se confunden con lupus o artritis, que son otras enfermedades autoinmunes, y muchas veces el cáncer que se deriva de ellas es lo que más llama la atención de los médicos porque amenaza la vida, “pero se deja de lado el origen del problema”.
Al ser padecimientos raros, que los médicos no atienden de manera constante, están subdiagnosticados y por ende, con frecuencia pasan inadvertidos.
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¿En qué consiste la investigación de la UNAM?
Maravillas Montero y su equipo del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos del IBt estudian las células B, que son parte del sistema inmunológico y producen anticuerpos. Se pegan a virus, bacterias y demás microorganismos que pudieran causar alguna infección, a fin de neutralizarlos.
De acuerdo con el especialista, pretenden entender cómo lo hacen, cuáles son los mecanismos que usan para favorecerla, pero también caracterizarlas en pacientes para emplearlas con fines de diagnóstico o seguimiento; es decir, ver cómo están y determinar si la persona va a mejorar, empeorar o responder a un tratamiento.
Se cuenta con escasas herramientas de diagnóstico, razón por la cual las y los médicos parten de la observación y de algunos parámetros de laboratorio que no son muy específicos.
Proponer estas células como un biomarcador, permitiría fortalecer parte del diagnóstico y ayudarlos a decir con más certeza que una persona tiene la enfermedad, abundó.
Trabajan de manera coordinada con los reumatólogos del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Diana Gómez Martín y Jiram Torres Ruiz, quienes tratan a quienes presentan miopatías inflamatorias idiopáticas.
