A poco más de tres semanas del inicio de la campaña de vacunación contra la Covid-19 en México ya se ha protegido a 468 mil 708 personas. De ellas, tres mil 434 ya cuentan con el esquema completo de inmunización. De esta manera, se espera que antes de que termine enero ya se haya inoculado a todos los profesionales de la salud en el país. Cuando eso se consigue se procederá con los adultos mayores y pacientes con enfermedades crónicas.

Ahora bien, un inconveniente al que se enfrenta México es que la única vacuna autorizada y disponible es la de Pfizer. La otra que ya recibió la aprobación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) es la de AstraZeneca/Universidad de Oxford pero todavía no ha sido enviada. Mientras que la rusa Sputnik V podría recibir el aval en próximos días.

El principal problema con la vacuna de Pfizer

Con respecto a la de Pfizer, aunque tiene una eficacia del 95 por ciento, su desventaja es que requiere de un complejo sistema para su almacenamiento. Para garantizar su funcionamiento debe permanecer en ultracongeladores a -70 grados o de lo contrario ya no logra generar anticuerpos en las personas vacunadas. A la fecha la Secretaría de Salud (SSa) no cuenta con este equipo y por eso todas las dosis que han llegado han tenido que aplicarse de manera inmediata en los hospitales.

Para facilitar la estrategia de almacenamiento, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha puesto a disposición de los gobiernos federal y de la Ciudad de México 20 aultracongeladores y así coadyuvar a la cadena de frío.

Tienen una capacidad, en conjunto, cercana a 10 mil 500 litros, lo que permitiría almacenar de tres millones a cuatro millones de dosis de la vacuna de la farmacéutica Pfizer.

Por su parte, el rector Enrique Graue Wiechers, aseveró que la UNAM está lista para colaborar con las autoridades sanitarias del país en la campaña de vacunación, con todo su conocimiento, su infraestructura y con el entusiasmo propio de los universitarios.

La idea es que, en breve, las universidades del país sumen esfuerzos y puedan integrar una red de ultracongeladores que facilite la logística de la cadena de frío en todo el territorio nacional durante la campaña de vacunación.

El coordinador de la Investigación Científica de la UNAM, William Lee Alardín, explicó que su almacenamiento requiere equipos especializados que típicamente se utilizan en la industria farmacéutica; así como en instituciones de investigación y de educación para conservar muestras de diferentes tipos, principalmente biológicas.

¿Dónde se encuentran los ultracongeladores de la UNAM?

En el caso de la UNAM, diversas entidades académicas cuentan con ultracongeladores, como las facultades de Química, Medicina y Medicina Veterinaria y Zootecnia, los institutos de Química, Investigaciones Biomédicas, Neurobiología o Biotecnología, o las escuelas nacionales de Estudios Superiores.

En este momento la mayoría de los equipos están en el campus central de la UNAM, en Ciudad Universitaria; en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala; Cuernavaca, Morelos; Juriquilla, Querétaro, y Morelia, Michoacán.

Por otra parte, es necesario recordar que previamente otras instituciones educativas también han hecho el mismo ofrecimiento al gobierno federal. Entre ellas se encuentra la Universidad La Salle con sus sedes de La Condesa y San Fernando en la Ciudad de México. Entre ambos permitirían el almacenamiento de 388 mil 800 dosis y así facilitar la logística de aplicación.