Mientras cada vez más países muestran un retroceso en la lucha contra la Covid-19, también se han conseguido importantes avances en la lucha para concretar una vacuna contra la enfermedad. En tiempo récord ha sido posible realizar estudios que permitan obtener una dosis efectiva que genere inmunidad. Se trata de la principal esperanza para lograr enfrentar la pandemia actual. Mientras eso no sea posible luce bastante complicado que se pueda regresar a una vida convencional como la que antes prevalecía.

Cada vez son más los proyectos que avanzan rumbo a conseguir el ansiado objetivo. Ya son al menos una decena los que han iniciado las pruebas clínicas de fase 3 para demostrar la efectividad de cada uno. Ahora sólo es cuestión de tiempo para obtener los resultados finales y determinar si realmente logran generar anticuerpos.

Alta efectividad pero no total

Ahora bien, durante conferencia matutina del día, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, hizo una importante acotación. Aunque el objetivo es el mismo, cada vacuna es distinta. Además de que inclusive la que muestre mejores resultados podría no tener una efectividad total.

En ese sentido, puso de ejemplo la vacuna contra el sarampión desarrollada desde hace varios años. Hasta el momento su efectividad es del 95 por ciento y podría ocurrir algo similar con cualquiera de las que se encuentran en desarrollo contra la Covid-19.

¿Para qué funcionan las vacunas?

Por su parte, el funcionario recordó que las vacunas funcionan para reducir el riesgo de gravedad que provocan las enfermedades, en especial en grupos vulnerables. No se trata de soluciones milagrosas y nunca se les debe ver así para evitar generar falsas expectativas entre la población.

De hecho, sin importar si se consigue desarrollar una o varias vacunas contra esta cepa de coronavirus, las medidas de higiene deben continuar de manera indeterminada. El lavado constante de manos, la desinfección de superficies y el estornudo de etiqueta son recomendaciones que han llegado para quedarse.

Por lo anterior, lo que se pretende es que las inmunizaciones que muestren una mayor efectividad sean las que se apliquen en México. Aunque primero se requiere conocer los resultados de cada ensayo y realizar pruebas adicionales por parte de la Secretaría de Salud (SSa) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).