A pesar de la importancia que tienen los profesionales de la salud, durante la actual pandemia de Covid-19 han sido uno de los sectores más olvidados. Además del estrés constante y las extensas jornadas de trabajo, también tienen un riesgo constante a ser infectados. El mayor inconveniente es que las autoridades de diversos países no les han brindado las herramientas de apoyo necesarias.

Los médicos están desprotegidos contra el Covid-19

En el caso de México, en días pasados te hemos platicado que personal sanitario del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha realizado múltiples manifestación. El enojo es porque no han recibido los Equipos de Protección Personal (EPP) conformados por gafas, respirador N95, cubrebocas especiales, guantes no estériles y batas impermeables. Se trata de insumos básicos para poder brindar atención sin poner en riesgo a los galenos.

Pero no es el único caso porque dentro del sistema de salud pública es una constante el desabasto de insumos. Aunque ahora una enfermera del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) se ha dado a conocer por construir caretas de protección a partir de botellas de plástico.

Gracias a un video que subió a redes sociales, la enfermera mostró que una botella de plástico de 3 litros es suficiente para “improvisar” una careta. De esta forma, cualquier profesional de la salud puede utilizar el resultado obtenido para proteger sus ojos, nariz y boca en caso de tener que atender un caso sospechoso de Covid-19.

Inclusive, la enfermera menciona que labora en el Hospital General Tacuba de la Ciudad de México y hace una invitación para recibir donaciones de botellas y fabricar más “caretas caseras” de protección.

Si bien, es una idea ingeniosa por parte de la enfermera, lo cierto es que esto no tendría que hacerse si se contara con los insumos adecuados. Si tanto el ISSSTE como el IMSS y otras instituciones públicas realmente mostraran interés por sus trabajadores, lo primero que tendrían que hacer es ofrecer las herramientas de protección mínimas.

En ese sentido, se debe recordar que en nuestro país ya se presentó la primera muerte de un trabajador de la salud por Covid-19. Se trata de un camillero que laboraba en el Hospital Ángeles de Puebla y por atender un paciente contagiado resultó infectado. El hecho se hubiera evitado si todas las unidades sanitarias le brindaran equipos de protección a su personal.

Y tú como profesional de la salud, ¿qué opinas sobre esta careta “improvisada” de protección contra el Covid-19?