3 avances médicos que tienen su origen en la literatura de ficción

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El mundo de la ciencia ficción se alimenta de las mentes y espacios más inusitados, por lo que resulta difícil descubrir si algunos de los grandes avances médicos fueron realmente vaticinados por escritores de ciencia ficción, si sus palabras fueron propulsoras del desarrollo de éstos o, quizá, entraron en contacto con información privilegiada de algunos científicos y les dieron forma narrativa; jamás lo sabremos, pero lo que es un hecho es que esta clase de literatura se convirtió en uno de los primeros nidos de varios inventos que hoy son realidad:

Antidepresivos

En “Un Mundo Feliz“, la emblemática novela de Aldous Huxley escrita en 1932, el uso masivo de una droga llamada Soma permitía a los ciudadanos de su imaginaria Metrópolis mejorar su estado de ánimo y evadirse de las penas, no obstante, en el mundo real, se estima que la Psicofarmacología moderna comenzó a finales de la década de 1950, con la publicación de la eficacia antimaníaca del litio por John F. Cade (1949).

Cyborgs

Cyborg“, de 1972, es la obra más conocida del escritor americano Martin Caidin, la cual sentó las bases de la franquicia Six Million Dollar Man. En ella presentó a un astronauta que tras un accidente tuvo que recibir unos implantes experimentales que le convertirían en el primer cíborg de la ciencia ficción. No obstante, fue hasta 2004 que el artista contemporáneo y activista cíborg británico Neil Habrisson fue reconocido como tal.

Fecundación in vitro

Si bien esta técnica continúa desarrollándose, empezó a usarse en la década de 1970, aunque se sabe que ya en 1944 dos biólogos, Rock y Menken, obtuvieron cuatro embriones a partir de más de cien ovocitos humanos extraídos de ovarios y expuestos a espermatozoides. Sin embargo, varios años atrás, nuevamente en “Un Mundo Feliz” (1932), Huxley desarrolló esta idea con su “Centro de Incubación y Condicionamiento”, donde embriones manipulados permitían fabricar niños que alimentaban a las cinco castas existentes en el nuevo mundo.

Posiblemente de ahora en adelante seremos menos incrédulos con las novelas de ficción, o tal vez debamos tomarlas como fuente de inspiración para desarrollar avances médicos, ¿qué les parece?