Si tú ya eres un médico profesional, sabes lo complicada que es la carrera, en especial en nuestro país. El simple hecho de poder cursarla en el sistema público es un reto por ser una de las licenciaturas más disputadas. Dentro de los miles de interesados que cada año realizan los exámenes de selección sólo unos cuantos logran ingresar a la facultad. También existe el sector privado pero no todos cuentan con los recursos financieros.

Ahora bien, uno de los mayores inconvenientes de todos los que inician la parte formativa en Medicina es que deben enfrentarse a una severa situación de estrés. Desde que son estudiantes los jóvenes son sometidos a una agobiante carga que genera múltiples repercusiones.

Al respecto, el Dr. Rogelio Bazúa O’Connor, jefe del servicio de Psiquiatría del antiguo Hospital Civil de Guadalajara, dio a conocer una estadística bastante alarmante. En nuestro país el 30 por ciento de los médicos en formación presentan riesgo suicida.

Sumado al estrés que enfrentan los aspirantes a médicos, también influye que muchos de ellos se generan expectativas erróneas sobre la profesión. Con el transcurrir de los semestres descubren que ser un profesional de la salud no es como creían y se decepcionan.

En nuestro país se estima que el 30 por ciento de los médicos en formación presentan riesgo suicida por diversos factores de riesgo. Algunos de los principales son el estrés y las expectativas que se generan los jóvenes con respecto a la profesión.

Médicos, con alta incidencia de suicidio

A su vez, se debe recordar que los médicos presentan la mayor tasa de suicidios dentro del total de profesiones. Mientras que a nivel global es de 14 por cada 100 mil, en el caso de los galenos varía de 28 a 40 por cada 100 mil. Con esto, su riesgo es el doble que el del resto de la población.