Existen distintos motivos por los que un paciente acude con un médico por primera vez. Pero si regresa con el mismo galeno es porque le gustó su servicio y atención. Por lo tanto es uno de los objetivos que todos los profesionales de la salud persiguen.

Al respecto, debes de tomar en cuenta que ante la situación actual, es bastante probable que a través de internet o recomendaciones individuales, varias personas acudan a tu consultorio por primera vez. Cuando eso ocurra, debes hacer todo lo posible para convencer al paciente de que tomó la mejor decisión en ir contigo. Debe ser el inicio de una relación que se extienda por años.

En ese sentido, se debe recordar que cada paciente es único y diferente al resto. Por eso es conveniente personalizar el servicio y siempre referirte el nombre o apellido de cada uno para hacerlo sentir especial. A pesar de lo anterior existen algunos consejos que puedes aplicar con todos para causar una buen impresión y proyectar seguridad en los demás.

Saludo de cortesía

En primer lugar, saluda al paciente. Recuerda que ya no debe existir un apretón de manos así que con un simple gesto verbal es suficiente. De inmediato pregunta en qué le puedes ayudar para ser directo y agilizar la atención.

Escucha activa

La primera parte de la consulta debe consistir en escuchar al paciente. Pregunta por sus dolencias y los días que tiene con los malestares. A partir de la gravedad del caso puedes investigar más a fondo para determinar si alguno de sus familiares directos presenta una enfermedad similar.

A su vez, en la segunda parte de la consulta se invierten los roles y ahora tú debes de hablar y el paciente escuchar. Evita todo tipo de tecnicismos porque él no tiene los conocimientos de un médico y lo único que vas a lograr será confundirlo.

Modular tu tono de voz

De igual forma, utiliza una voz fuerte y clara pero sin llegar a los gritos. También considera el tipo de paciente del que se trate para cambiar tu manera de expresarte. Si se trata de un adulto mayor debes emplear un tono mayor en tus palabras para que todo quede claro.

Responder todas las dudas del paciente

No olvides preguntar varias veces a lo largo de la consulta si existen dudas sobre tus indicaciones. No te esperes hasta el final para resolverlas sino que debes de aclararlas desde el momento en el que se presenten para evitar que existan malentendidos.

Higiene y vestimenta

Por otra parte, además de tus acciones también importa tu vestimenta e higiene personal. Un médico con una presentación física impecable es más sencillo que provoque una impresión positiva en sus pacientes.

De preferencia utiliza tu bata blanca al interior del consultorio y siempre debes de asegurarte que se encuentre en perfecto estado. Además de proyectar seguridad también es una prenda que te protege a ti.

También procura portar zapatos y pantalón de vestir en lugar de mezclilla para reflejar profesionalismo en el paciente. Y por encima de todo, evita cruzarte de brazos a lo largo de la consulta porque es una acción que muestra desinterés.