Existen problemas de salud que a pesar de tener una alta incidencia pasan desapercibidos para la mayoría de la población. Un claro ejemplo se puede apreciar con el síndrome metabólico porque a la fecha muchas personas desconocen en qué consiste o la forma en que se puede prevenir.
El tema adquiere relevancia debido a la relación directa que tiene con la obesidad. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022 el 75% de la población adulta en el país tiene exceso de masa corporal. Y lo más grave es que la tendencia se mantiene en aumento.
Con esto en mente, en Saludiario tuvimos la oportunidad de platicar con el Dr. David Montalvo Castro, quien tiene más de 39 años de experiencia profesional. Además, dentro de su trayectoria ha sido Presidente del Colegio Mexicano de Bariatría y de la Asociación Mexicana para el Estudio de la Obesidad y Trastornos Alimentarios.
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¿Qué es el síndrome metabólico? ¿Se le puede considerar una enfermedad?
De acuerdo con la OMS es el conjunto de factores de riesgo interrelacionados, como la resistencia a la insulina, la obesidad central, los niveles altos de triglicéridos, el bajo colesterol HDL (colesterol bueno) y la hipertensión arterial, que aumentan el riesgo de padecer diabetes mellitus tipo 2 y enfermedades cardiovasculares ateroscleróticas (que favorecen el taponamiento de los vasos sanguíneos con placas de colesterol).
El Síndrome Metabólico no es una enfermedad como tal, son un grupo de condiciones cuya presencia son el preámbulo para que se desencadenen algunas enfermedades cardiovasculares y/o metabólicas en el cuerpo humano. De los factores de riesgo que incluye, no siempre se presentan todos ellos, pero mientras mayor número de estos factores presente una persona, más se eleva la probabilidad de que se desarrollen dichas enfermedades algunas de las cuales pueden provocar eventos catastróficos como un accidente vascular cerebral.
¿Qué tan común es el síndrome metabólico?
De acuerdo con los criterios de la Federación Internacional de Diabetes, los adultos mexicanos presentan Síndrome Metabólico, el 40% de las mujeres entre 26 y 40 años de edad, y el 50% de los hombres entre 25 y 53 años de edad. En un país de más de 120 millones de habitantes, esto representa casi la mitad de la población adulta.
¿Qué papel desempeña la obesidad para su desarrollo?
La obesidad es el factor de riesgo de mayor importancia pues es el factor desencadenante para que se presenten los otros elementos del Síndrome Metabólico, como Hipertensión Arterial, Resistencia a la Insulina y alteración de las grasas en sangre.
Los síntomas suelen ser imperceptibles o nulos, ¿de qué forma se puede identificar o diagnosticar?
Es muy importante que sea el médico quien integre al diagnóstico, pues se requiere interpretar algunos análisis clínicos o realizar algunas medidas antropométricas, por ejemplo:
- Sobrepeso: tener un Índice de Masa Corporal (IMC) de 25 a 29.9 kg/m2
- Obesidad: tener un IMC de 30 o mayor.
- Circunferencia de Cintura elevada: 80 cm o más para las mujeres y de 90 cm o más para los hombres.
- Triglicéridos de 150 mg/dl o mayor.
- Presión Arterial Alta: de 130/90 mmHg o mayor.
- Nivel alto de glucosa en sangre en ayunas: igual o mayor de 100 mg/dl.
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¿Cuál es la diferencia entre el síndrome metabólico y la diabetes?
El Síndrome Metabólico es el estadio previo conducente a que se desencadene la diabetes. La diabetes es una enfermedad metabólica crónica en la que el organismo no es capaz de usar de forma eficiente la Insulina y los niveles de glucosa permanecen elevados por más tiempo del debido, principalmente después de las comidas.
¿Cómo se puede prevenir el síndrome metabólico?
La prevención es la mejor opción a largo plazo para mejorar el estado de salud de la población en riesgo. De todos los factores de riesgo, el combate a la obesidad y el sobrepeso es la acción que mejores resultados podría aportar. Es probablemente el factor de riesgo en el que inciden más variables implica, pues es un problema de salud multifactorial. Influye el nivel socioeconómico de las personas, la fuerza de las tradiciones y costumbres alimentarias, la ubicación geográfica de las poblaciones, la disponibilidad de espacios adecuados para la práctica del deporte, la disponibilidad de servicios sanitarios y agua potable, etc.
La educación en salud y la accesibilidad a los servicios de salud son indispensables para que la población reciba atención médica primaria y preventiva.
A nivel individual, la mejor estrategia es modificar el estilo de vida: mantener un peso saludable, practicar actividad física suficiente, someterse a un examen médico completo al menos una vez al año y dar seguimiento puntual a las recomendaciones del personal médico.