Existe una relación muy estrecha y directa entre la tiroides y el corazón que algunas veces pasa desapercibida. Tan sólo es necesario mencionar que las hormonas tiroideas, principalmente la triyodotironina y la tiroxina son cruciales para el funcionamiento normal del sistema cardiovascular.
Las hormonas tiroideas mantienen la fuerza y el rendimiento del corazón y ayudan a dilatar los vasos sanguíneos. Mientras que en el hipotiroidismo subclínico aumenta la resistencia vascular y se elevan los riesgos de hipertensión y otros problemas cardíacos.
Lo anterior explica manifestaciones como disnea, bradicardia, fatiga e intolerancia al frío, y convierte a la alteración tiroidea subclínica en un factor de riesgo para problemas como derrame pericárdico, insuficiencia cardíaca, hipertensión y trastornos de coagulación.
Las hormonas tiroideas protegen al corazón gracias a diversos mecanismos celulares y bioquímicos. Cuando sus niveles bajan, como ocurre en el hipotiroidismo subclínico, pueden aparecer alteraciones en la circulación y en el músculo cardíaco.
El cardiólogo geriatra Arturo Moreno explica que “esto puede provocar disfunción cardiovascular, aumento del colesterol total y LDL (lipoproteínas o colesterol malo), hipertensión diastólica, daño en el endotelio, insuficiencia cardíaca, arritmias y, en algunos casos, derrame pericárdico”.
Cuidar la tiroides para proteger el corazón
La relación entre tiroides y corazón es tan estrecha que los especialistas proponen incluir revisiones tiroideas dentro de las evaluaciones cardiovasculares de rutina para adultos mayores, por lo menos una vez al año.
Debido a que la tiroides regula funciones esenciales como la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el metabolismo de grasas y azúcares, con el paso de los años su actividad puede disminuir sin ser detectada, lo que obliga al corazón a trabajar en condiciones menos eficientes.
El cardiólogo geriatra explica que cuando la tiroides funciona por debajo de lo necesario, los latidos se vuelven más lentos, el flujo sanguíneo pierde fuerza y las arterias acumulan más placas de grasa, creando un escenario propicio para alteraciones coronarias, insuficiencia cardíaca o eventos cerebrovasculares.
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Relación en casos de hipertiroidismos
Cuando la glándula tiroides produce un exceso de hormonas, el corazón trabaja en un estado de sobreesfuerzo constante, lo que puede llevar a diversas complicaciones.
- Aumento de la frecuencia cardíaca (taquicardia): Es uno de los síntomas más comunes. El corazón late más rápido incluso en reposo, lo que puede causar palpitaciones.
- Aumento de la contractilidad del corazón: Las hormonas tiroideas hacen que el corazón bombee con más fuerza y rapidez.
- Fibrilación auricular: El hipertiroidismo es un factor de riesgo importante para desarrollar esta arritmia, que es un latido irregular y rápido que puede llevar a la formación de coágulos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca.
- Insuficiencia cardíaca: El esfuerzo prolongado del corazón puede provocar su debilitamiento y el desarrollo de insuficiencia cardíaca.