Dentro de la comunidad médica siempre se debate acerca del ENARM. Más allá de su complejidad y dificultad, una de las mayores dudas es si realmente es un proceso de selección justo. A la fecha es el máximo filtro que existe para poder ingresar a la residencia y cursar una especialidad.
La Medicina se distingue de otras carreras por su extensión. Tan sólo en México tiene una duración que varía entre 6 y 7 años dependiendo de la universidad. Pero incluso al concluir la licenciatura todavía existen otras alternativas para continuar con la preparación académica.
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ENARM, un examen del todo o nada
La mejor forma de describir el ENARM es decir que es el “examen de todo o nada”. Es el filtro más estrecho, estresante y determinante en la vida de cualquier médico en México.
Es una prueba de conocimientos que resume todo lo visto en la universidad y el internado. Además cada año hay miles de aspirantes que lo presentan aunque el número de plazas disponibles es bastante limitado.
Y en el caso de los médicos que no consiguen una plaza, deben esperar un año completo para presentar el examen de nuevo o simplemente renunciar a su sueño de convertirse en especialistas.
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¿El ENARM es un proceso de selección justo?
En primer lugar, el examen es, técnicamente, un proceso objetivo. Aunque al hablar de “justicia” la respuesta varía debido a los factores estructurales que lo rodean.
- Desigualdad de origen: No todos los médicos llegan en igualdad de condiciones. Quienes pueden pagar cursos de preparación costosos o que no tienen que trabajar mientras estudian, tienen una ventaja estadística sobre quienes hacen el servicio social en zonas rurales o trabajan turnos dobles.
- Evaluación de una sola dimensión: El ENARM mide capacidad de memorización y resolución de casos clínicos teóricos bajo presión. No evalúa la destreza quirúrgica, la empatía con el paciente, la ética profesional o la práctica clínica real.
- La “lotería” de las sedes: Una vez seleccionado, el proceso de asignación de hospitales (plazas) puede ser caótico. Dos médicos con puntajes similares pueden terminar en hospitales con niveles de enseñanza y recursos opuestos.
- Salud mental y Burnout: El proceso genera un nivel de estrés que raya en el burnout incluso antes de empezar la especialidad. Muchos médicos brillantes fallan el examen simplemente por la ansiedad que genera jugarse años de carrera en unas cuantas horas.
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Un proceso extenso que no siempre selecciona a los mejores médicos
El ENARM es un filtro eficiente para un sistema de salud saturado, pero no necesariamente es el más humano o el que garantiza que los “mejores” médicos sean los elegidos. Es un sistema que premia al mejor examinado, no necesariamente al mejor clínico.
En 2026, el debate continúa sobre si se debería incluir una evaluación de trayectoria académica o una entrevista personal, pero la logística de evaluar a más de 50,000 aspirantes hace que el examen escrito siga siendo la única herramienta viable para el Gobierno.
