Trabajadores de la salud no se vacunan contra la influenza a pesar de sus conocimientos

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera todavía a la influenza como un problema de salud pública global. Cada año, la institución recuenta entre 3 y 5 millones de casos de infección severa, así como hasta 650 mil muertes. Aunque particularmente señala a los trabajadores de salud como una de las poblaciones de mayor riesgo (por su constante contacto con pacientes), muchos profesionales en México desdeñan la práctica de la vacunación.

Durante el FLU SUMMIT 2018 en Guadalajara, Mario Acosta Bastidas, jefe del Departamento de Urgencias del Instituto Nacional de Pediatría (INP), reveló cómo hasta 6 de cada 10 expertos médicos deciden no vacunarse contra la influenza. La mayoría, apuntó, están renuentes a hacerlo porque minimizan el impacto de la enfermedad o no creen en la efectividad de estos fármacos.

Eso quiere decir que no todo el grupo médico está informado ni siquiera de cómo está compuesta la vacuna y muchos de los pacientes que no se vacunan [contra la influenza] es porque el médico ni siquiera se lo sugiere o, peor aún, les dicen que no se vacunen.

Apuntó que, así como existen muchos padres con tendencias antivacunas, un grupo significativo de trabajadores de la salud no pudieron vivir en carne propia los efectos que tuvieron enfermedades como la poliomielitis en México. Este desconocimiento provoca que una parte significativa de la población desdeñe la inmunización ante la influenza y otras infecciones.

El especialista del INP sostuvo que el fomento de las vacunas es esencial en la práctica médica, ya que uno de los pilares de una buena atención a la salud es la prevención. Por su parte, Daniela de la Rosa Zamboni, del Departamento de Epidemiología del Hospital Infantil de México, aseguró que los profesionales de la industria son clave al combatir la transmisión de la influenza.

Si no nos vacunamos, si no tomamos las medidas higiénicas para evitar el contagio, en algún momento podemos ser nosotros causantes de una falta de suficiencia en servicios de salud por estar enfermos y, además, podemos transmitir influenza.