ADN de cuatro hermanos centenarios tendría la clave para extender la vida

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El caso de los hermanos Kahn es estudiado por el Proyecto de los Genes de la Longevidad, el cual es dirigido por el médico israelí Nir Barzilai, quien ha advertido que nuestra especie “puede vivir hasta 110 años de manera saludable”.

La investigación iniciada en 1998 busca analizar el ADN de 670 personas que cumplieron el centenario de vida o lo superaron, como ocurrió con estos hermanos, Lee, Peter, Irving y Helen, quienes fallecieron a los 101, 103, 109 y 110 años, respectivamente.

El también director del Instituto para la Investigación del Envejecimiento de la Escuela de Medicina Albert Einstein, en Nueva York, Estados Unidos, explicó que los hermanos Kahn tuvieron vida saludable hasta el final de sus días pese a haber tenido grandes descuidos, lo que habla de la existencia de un factor genético.

De acuerdo con información recogida por El País, el especialista ha destacado que 6 de cada 10 hombres y 3 de cada 10 mujeres de 100 años o más fumaron durante un largo periodo, además, “casi el 50 por ciento eran obesos y menos del 50 por ciento hacían ejercicio. No hacían o hacen nada saludable. Tienen genes que los protegen. Y los tenemos que encontrar”,

Las 670 personas consideradas para hacer la investigación eran judíos askenazíes; una población que facilita el estudio de la genética de la longevidad puesto que, gracias a cuestiones religiosas, es históricamente homogénea.

En el caso de los hermanos Kahn, señala Barzilai, destaca la mutación en un gen asociada a mayores niveles de colesterol bueno:

Hay más proporción de personas con esta mutación entre los centenarios que en cualquier otro rango de edad.

Las personas con esta alteración tienen también menos probabilidades de presentar Alzheimer, por lo que ahora el médico pretende impulsar un ensayo clínico para confirmar su hipótesis referente a que sería posible retrasar en bloque la aparición de enfermedades asociadas al envejecimiento, como demencia, cáncer y problemas cardiovasculares.

Imagen: Bigstock

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