A lo largo de la actual pandemia se han presentado imágenes que hoy son bastante reconocibles. Dentro de ellas se encuentran las de los médicos y trabajadores de la salud que han arriesgado su integridad para atender a los pacientes. Tan sólo en México ya han fallecido más de tres mil a causa de la Covid-19 y otros miles se han infectado. Mientras que para poder hacer su trabajo es necesario que cada uno cuente con Equipos Personales de Protección (EPP). Es una herramienta que se ha vuelto imprescindible en todos los hospitales e inclusive en consultorios de farmacias.

La seguridad del personal sanitario es muy importante y no se puede pasar por alto aunque también ha sido motivo de fuertes debates. Al inicio de la pandemia fue frecuente ver quejas de médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) acerca de la calidad de los insumos que recibieron. Muchos de ellos acusaron que eran de materiales deficientes y eso propiciaba los contagios intrahospitalarios.

Por su parte el IMSS negó todo lo anterior e inclusive anunció una compra histórica de 103 millones de EPP para mantener a salvo a su personal. A la fecha es la mayor que se ha hecho con respecto a este tipo de insumos en la historia de las instituciones públicas del país.

Aunque lo cierto es que dentro de las desventajas de los EPP es que son bastante incómodos. Si tú utilizas uno sabes que su diseño no es amigable. Además es necesario portarlo durante toda la jornada laboral y eso provoca un calor intenso en el cuerpo.

Facilitar el trabajo de los médicos de áreas Covid-19

Ante esta situación ahora existe una solución. Se trata de unos novedosos chalecos refrigerantes ultra delgados diseñados por investigadores del Centro Médico de la Universidad de Radboud en Países Bajos. En un inicio fueron fabricados para los entrenamientos de atletas de alto rendimiento pero ahora se ha visto que pueden tener otra finalidad en los hospitales.

Acerca de su funcionamiento, cada uno cuenta con 36 compartimentos que tienen carcasas de poliuretano termoplástico. Precisamente eso es lo que permite que el usuario mantenga una temperatura estable durante varias horas si se lo coloca por debajo del EPP.

A decir de los desarrolladores, actualmente el 90 por ciento de los médicos experimentan incomodidad cuando utilizan EPP. Mientras que dentro de los que ya han probado este nuevo chaleco apenas el 20 por ciento manifiesta esta sensación de molestia.

Con respecto a su limpieza y mantenimiento se pueden lavar y desinfectar igual que cualquier otra prenda. Mientras que lo único que requieren es ser almacenados en refrigeradores convencionales durante un par de horas para estar listo para su uso.