Ataques cardiacos silenciosos representan la mitad de los infartos

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Casi el 50 por ciento de los ataques al corazón pueden presentarse silenciosamente, y mientras que los hombres son más propensos a experimentarlos, son las mujeres quienes tienen más probabilidades de morir por esta causa, según ha revelado una investigación publicada en Circulation.

Los síntomas de un ataque al corazón incluyen dolor en el pecho, dificultad para respirar y sudor frío; sin embargo, existen ataques silenciosos cuyos efectos son tan devastadores como los de los sintomáticos, pero debido a la falta de indicios de la presencia de este evento, los pacientes “no pueden recibir el tratamiento que necesitan para evitar otro”, informó el Dr. Elsayed Z. Soliman, uno de los principales autores del estudio y director del centro de investigación epidemiológica de Cardiología en el Centro Médico Wake Forest Baptist en Winston-Salem, Carolina del Norte, Estados Unidos.

Para efectuar este trabajo los investigadores analizaron los registros de 9 mil 498 hombres y mujeres adultos inscritos en el estudio Atherosclerosis Risk in Communities (ARIC) dedicado a observar causas y resultados de la aterosclerosis.

Nueve años después de iniciado el estudio, 386 individuos sufrieron ataques al corazón sintomáticos frente a 317 con ataques cardiacos silenciosos. El equipo de investigación continuó con los participantes durante más de dos décadas (1987 a 2013) para realizar un seguimiento de las muertes por infarto al miocardio y otros padecimientos.

Así, encontraron que de todos los ataques cardiacos, los silenciosos representaron el 45 por ciento, además, notaron que estos aumentan las posibilidades de fallecer por ataques cardiacos 3 veces, elevan las probabilidades de muerte por todas las causas en 34 por ciento, y que son más comunes en los hombres, pero más mortales en mujeres.

Por tanto, los investigadores aconsejan que, una vez detectados los ataques cardiacos silenciosos (lo cual suele suceder tras efectuar electrocardiogramas por síntomas leves), el médico los trate tan agresivamente como a los sintomáticos.