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No obstante, no es lo sofisticado de algunos equipos lo que justifica la verdadera función de la ingeniería biomédica, sino la diversidad de tecnologías, su utilización, los estudios de costo-beneficio, el entrenamiento al personal médico y paramédico que actuarán como operadores, la preparación de técnicos encargados del mantenimiento y la calibración de los equipos y en particular la gestión especializada de la tecnología en el medio hospitalario, en pro del nivel de calidad y excelencia que la sociedad le exige y espera de ella. Esto es la importancia y demanda de estos profesionales vinculados al campo de la medicina.

Un informe de la OMS, sobre dirección, mantenimiento y reparación de equipos utilizados en la salud, hacia el final de la pasada década señalaba, “que un país en desarrollo tendría raramente el 50% de sus equipos en estado de utilización y peor aún en algunos casos hasta el 80% pudieran estar inoperables”.

La Ingeniería biomédica se presenta como una solución apoyada en principios tecnológicos en el campo de la medicina, diseño y construcción de equipos, prótesis, dispositivos médicos de diagnóstico y terapia, ante los problemas de discapacidad de algunas personas, tomando como referencia la fisiología o bioseñales ocurridas en el cuerpo humano, para mejorar el rendimiento de dispositivos de ayuda externa, conocida como ortosis. La órtesis robótica ofrece grandes ventajas, resistencia residual y las restantes informaciones fisiológicas de sus extremidades, señales electromiográficas producidas en los músculos, en última instancia, podría incluso ayudar a los pacientes con distrofia muscular a recuperar el uso significativo de sus extremidades. Esta tecnología es consecuentemente muy importante ya que aumentará de forma notable la calidad de vida de las personas.

La Ingeniería Clínica es la rama de la Bioingeniería que se ocupa de la Gestión Tecnológica Hospitalaria cuyo objetivo fundamental es alcanzar una atención de excelencia a costos razonables, mediante el empleo racional y eficiente de la tecnología. La tecnología médica contribuye a la prevención de enfermedades mediante la protección o disminución de los riesgos de ocurrencia, así como también permite limitar los impactos de las enfermedades, constituye la principal herramienta del diagnóstico a fin de obtener los signos clínicos con el propósito de identificar la naturaleza, causa y extensión de un evento patológico, contribuye asimismo al tratamiento por restauración, mejoramiento o sustitución de las funciones fisiológicas y corporales, así como previene de su deterioro o de dolor al individuo, garantizándole el disfrute de una adecuada calidad de vida.  Gracias a la implementación de esta tecnología ha permitido acortar el periodo de enfermedad o recuperación de pacientes.

La robótica sintetiza algunos aspectos de las funciones básicas que realiza el hombre a través del uso de mecanismos, sensores y procesadores; involucrando áreas del conocimiento como: manipulación mecánica, locomoción, visión por computadora o inteligencia artificial.[1]

La realización de operaciones quirúrgicas con el apoyo de la robótica permite en algunos casos la cirugía a distancia, aunque existen muchos robots quirúrgicos que proporcionan la ventaja de corregir los errores de movimiento que pudiesen tener los cirujanos, logrando mejorar su precisión.

La ingeniería biomédica constituyen el soporte técnico y gerencial en todas las áreas, ya sea en la administración, o en servicios médicos relacionado con la tecnología.[2]

[1] (Fabelo, NR)

[2] (Taborda, 2006)  

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