Debido a su incremento tanto en incidencia como en mortalidad, el cáncer de mama en México ya se trata de un problema de salud pública. Es un panorama que se repite en gran parte del planeta porque de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) es el tipo de tumor más común. Tan solo durante el 2020 se detectaron 2.2 millones de casos y la cifra se mantiene en constante crecimiento.

Por lo anterior, para este 2021 la Secretaría de Salud (SSa) creó la campaña “Contra el Cáncer yo actúo”. El objetivo es sensibilizar a las mujeres sobre la importancia de pasar a la acción en la detección y tratamiento oportuno de esta enfermedad que puede ser curable. el tiempo es fundamental y mientras más pronto se identifique siempre es mejor.

Actualidad en México

El cáncer de mama afecta a mujeres de cualquier edad, aunque las tasas aumentan en la edad adulta. En 2020, aproximadamente 685 mil mujeres fallecieron en el mundo a consecuencia de esa enfermedad. En México se reportaron 29 mil 929 casos nuevos y 7 mil 931 muertes secundarias por este tipo de cáncer

Desde 2006, en México el cáncer de mama es la primera causa de fallecimiento por tumor maligno en las mujeres. La calidad de vida puede estar comprometida e incluso este padecimiento podría ser incurable, ya que se sigue detectando en etapas localmente avanzadas o metastásicas que requieren mayor tratamiento.

En 2020, debido a la pandemia de Coid-19, en las unidades médicas de la SSa disminuyó 40 por ciento la exploración clínica de las mamas que realiza personal capacitado, y la mastografía de tamizaje/diagnóstico se redujo 50 por ciento, en las 32 entidades del país.

Revisiones médicas necesarias

Por lo anterior, de manera paulatina se han retomado la mayoría de los servicios en las unidades de salud de todo el país. En primera instancia se encuentran los servicios de mastografía en todo el país y para conocer las clínicas más cercanas puedes revisar el siguiente enlace.

Por su parte, la SSa hace hincapié en que los servicios de tamizaje y diagnóstico de cáncer de mama son esenciales, seguros, gratuitos y continúan abiertos con las medidas de prevención indicadas para evitar el contagio de Covid-19.

Los factores de riesgo que se pueden modificar para reducir el riesgo de esta enfermedad son: tabaquismo, consumo de alcohol, sobrepeso u obesidad, sedentarismo, dieta inadecuada con alimentos procesados ricos en grasas y azúcares.

Existen otros factores que no se pueden cambiar y que aumentan la posibilidad de desarrollar cáncer de mama, como ser mujer –lo que no excluye casos masculinos-, la edad, tener una familiar de primer grado (madre, hijas, hermanas) con cáncer de mama o de ovario y tener mamas densas.

También influyen la historia reproductiva, como la menstruación antes de los 12 años y menopausia después de los 55 años; primer embarazo a término después de los 30 años de edad y terapia de reemplazo hormonal en la menopausia.

Algunas personas desarrollan cáncer de mama aún sin factores de riesgo conocidos, por lo que es recomendable la autoexploración mensual desde los 20 años; a partir de los 25 años acudir anualmente a exploración clínica de las mamas y la mastografía cada dos años, desde los 40 y hasta los 69 años.