De acuerdo con la Mayo Clinic, desarrollar un quiste ovárico es algo muy común. La institución asegura que muchos son de un tamaño reducido y, después de unos meses, desaparecen. Otros más pueden crecer hasta alcanzar dimensiones que ponen en riesgo la vida de las mujeres. Un caso clínico de este tipo sucedió en Reino Unido, en la ciudad de Swansea.

En información de la BBC, a una mujer se le extirpó un quiste ovárico que desarrolló durante dos años. Debido a su posición y forma, durante meses el tejido fue confundido con un embarazo. Previo a la operación, la masa había alcanzado ya un peso de 26 kilogramos. Es decir, el equivalente a un niño de ocho años o a siete bebés recién nacidos.

Un quiste en forma de bebé

Tras la cirugía, la mujer de 28 años perdió una tercera parte de su masa corporal. De acuerdo con la paciente, el quiste comenzó a desarrollarse en 2014. Entonces, parecía que solo había ganando unos kilos de más. Eventualmente, su vientre creció a tal volumen que sus conocidos asumieron que estaba embarazada. Sin embargo, ella estaba convencida que solo era grasa.

Siempre he sido gordita, pero en el curso de un par de años lentamente crecí esta panza. Su desarrollo fue tan gradual que nunca pensé que algo estaba mal. Simplemente creí que estaba engordando. He estado con mi pareja durante 10 años e incluso nos preguntamos un par de veces si estaba embarazada. Sin embargo, todas las pruebas caseras dieron negativo.

En 2016, la paciente acudió a un médico general. En lugar de detectar el quiste, el experto aseguraba que la mujer estaba embarazada. Su diagnóstico permaneció igual, incluso cuando pruebas de sangre también arrojaron negativo. El doctor refirió a la presunta futura mamá a una radióloga. Durante el ultrasonido, la especialista se dio cuenta que algo estaba mal.

Después de una tomografía computarizada, el quiste fue detectado y diagnosticado. Un especialista obstetra de alto riesgo afirmó que la única opción era cirugía. El procedimiento fue realizado exitosamente. A pesar de que la intervención dejó considerables cicatrices y estrías, la paciente no perdió la habilidad de embarazarse.