Uso de ultrasonido permitiría abrir protección cerebral y administrar terapia para Alzheimer

El Alzheimer, al igual que el resto de las enfermedades neurodegenerativas, es un padecimiento sin cura y cuyo tratamiento se enfoca en prevención, reducción de los síntomas y retrasar lo más posible la llegada de las etapas más severas. En todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que existen entre 30 y 35 millones de pacientes que sufren de esta aflicción.

Durante la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer un grupo de investigadores canadienses presentó una nueva tecnología basada en ultrasonido, la cual es capaz de abrir momentáneamente la barrera hematoencefálica (BBB) en el cerebro para permitir la fácil entrada de fármacos y así tratar enfermedades neurodegenerativas sin la necesidad de intervenciones quirúrgicas invasivas.

Nir Lipsman, neurocirujano del Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook en Toronto y líder de la investigación, afirmó que esta tecnología abre momentáneamente un espacio en la membrana de la BBB para permitir el paso del medicamento, que se cierra rápidamente para evitar la entrada de otros microorganismos o sustancias peligrosas. Aseguró además que las capacidades del dispositivo han sido uno de los objetivos más buscados en el campo de la neurocirugía.

Cabe señalar que las pruebas con este dispositivo únicamente se enfocaron en asegurar que los pacientes de Alzheimer pudieran ser sometidos al rayo ultrasónico sin sufrir daños o efectos secundarios en los vasos sanguíneos del cerebro, por lo que no se han realizado pruebas sobre la factibilidad de utilizar la herramienta en su estado actual como un facilitador para la administración de medicina.

Pero esta tecnología podría no sólo beneficiar a los pacientes con Alzheimer. El Dr. Graeme Woodworth, del Centro Médico de la Universidad de Maryland, afirmó que comenzará pruebas con el dispositivo para analizar si es posible administrar quimioterapia de una forma más precisa en el combate a tumores cerebrales como el glioblastoma.

De acuerdo con este primer estudio, los participantes no experimentaron ningún tipo de dolor o deterioro en sus capacidades cognitivas. La Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) también otorgó el permiso a la compañía responsable de manufacturar el dispositivo, InSightec, de realizar dos pruebas: una para analizar su efectividad en tumores cerebrales y otra para sus usos en el tratamiento de Alzheimer.