En la columna anterior decíamos que desde hace mucho tiempo se ha hablado de que México podría convertirse en un gran imán de investigación clínica, lo que invariablemente redundaría en beneficio del sector salud, de los pacientes, claro está, y de México, sobre todo por la derrama económica que ello implicaría.

Aquí hemos insistido en que nuestro país cuenta con la infraestructura médica necesaria, el capital humano, la regulación sanitaria, instituciones sólidas de salud -como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y otras dependencias-, y por supuesto, el acceso a pacientes.

Y es que muchas empresas de las industrias de la salud, como son farmacéuticas, biotecnológicas y de dispositivos médicos, entre otras, requieren de hacer protocolos de investigación en diversas poblaciones, como sucede ahora con las vacunas anti Covid, pero a veces esos estudios se van a otras latitudes, como América del Sur, porque México no cumple todos los requerimientos, o bien, porque los trámites son la mar de tardados.

Un gran obstáculo en los últimos tiempos ha sido la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que desde hace un mes tiene un nuevo titular, Alejandro Svarch; lo cierto es que la agencia sanitaria tiene cientos de trámites rezagados, muchos de ellos de moléculas nuevas, entre otros muchos, lo cual desalienta mucho la investigación clínica.

Ante ello, Svarch ha prometido atender rápidamente el rezago y agilizar el asunto de los trámites y ya puso manos a la obra, diciendo y haciendo, dirían en mi pueblo. En su breve periodo al frente de la agencia ya se ha reunido con la industria farmacéutica y con industriales, en particular con el sector de innovación en esta área.

De acuerdo al Tracker de Cofepris, hoy en día existen 51 moléculas en la fila del Comité de Moléculas Nuevas (CMN), así como 816 trámites pendientes de ensayos de investigación clínica, 586 modificaciones a condiciones de registro sanitario y 252 prórrogas del registro sanitario, al igual que 17 certificados de buenas prácticas y 14 permisos de importación. Estos datos están disponibles en: trackercofepris.org.

Así es, México tiene el potencial para constituirse en un gran centro de investigación clínica, porque además de todo, cuenta con una población con ciertas prevalencias -como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares-, además de características genéticas que la hacen apetecible para muchas farmacéuticas, biotecnológicas y de dispositivos médicos.

A decir de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica ( AMIIF), que dirige Cristóbal Thompson, nuestro país podría estar entre los 10 principales centros de investigación a nivel mundial, en lo cual coincide también Rafael Gual, director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica.

Con las condiciones legales,económicas y sanitarias adecuadas, la inversión en estudios clínicos, que ahora ronda los 300 millones de dólares, podría duplicarse de aquí a 2024, con lo cual México podría avanzar unos 17 lugares en el cuadro de investigación.

Empero, esto no podría hacerse sin una agencia sanitaria totalmente aceitada y funcionando como reloj suizo. Así, es imperioso reducir los tiempos de autorización de los trámites ante la Cofepris, que en promedio tardan ahora 250 días, que son poco más de ocho meses.

Estetoscopio

Nuestro país ya rebasa los 2.3 millones de casos confirmados de Covid-19 y 205 mil fallecidos por la nueva enfermedad y contando. Inevitablemente, pronto veremos el nuevo repunte de la epidemia en México, producto de las vacaciones de la Semana Mayor. Por otro lado, la vacunación anti Covid avanza, pero a pasos muy lentos, pero ya van más de 10 millones de dosis aplicadas. Esperemos nuestro turno.

Jorge Arturo Castillo es licenciado en Ciencias de la Comunicación (CC) y maestro en Relaciones Internacionales (RI) por la FCPyS de la UNAM. Es socio director de Comunicación CM, desde donde edita medios especializados en las industrias farmacéutica, salud, energía y tecnología. Es profesor de periodismo de la carrera de CC, en la UNAM, desde hace más de 27 años. Es generador de contenidos y ha desempeñado diversos cargos periodísticos en los principales medios de comunicación en México, así como algunos internacionales.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (CC) y maestro en Relaciones Internacionales (RI) por la FCPyS de la UNAM. Es socio director de comunicación en CM, desde donde edita en medios especializados sobre industrias como farmacéutica, salud, energía y tecnología. Es profesor de periodismo de la carrera de CC en la UNAM, desde hace más de 27 años. Es generador de contenidos y ha desempeñado diversos cargos periodísticos en los principales medios de comunicación en México, así como algunos internacionales.