Un buen profesional médico debe tener múltiples cualidades. Primero que nada, tener una formación que le permita proveer una excelente atención al paciente. Asimismo, es indispensable contar con una buena reputación en el entorno y una gruesa red de contactos en el sector. Sin embargo, la influencia es la herramienta que más puertas podrá abrirte (o cerrarte) en el futuro.

Ser un médico con mucha influencia es particularmente benéfico en grandes organizaciones de salud. Esta característica te permitirá interactuar con mayor libertad en tu día a día. Por supuesto, tener poder formal (puesto, número de personas a tu cargo, autoridad legítima) es importante. Pero estas estructuras visibles tienen un alcance muy limitado fuera de tu área o en el largo plazo.

Tener la capacidad de influir en tu organización (o mejor, en el sector) te permitirá trabajar con mayor libertad. Como investigador, puede facilitarte el acceso a financiación. Como médico, podría darte acceso a más y mejores herramientas para atender a los pacientes. Como líder, podrá permitir que tu capacidad de mando se extienda más alto de lo que indica tu plaza. Para determinar exactamente cuál es tu nivel de influencia, primero debes responder estas preguntas:

1¿Quiénes son indispensables en tu trabajo?

Escoge 10 personas que sean indispensables para el trabajo que haces día con día. Puedes elegir jefes, subordinados e incluso agentes externos a tu entorno de trabajo. Procura que los individuos sean los más importantes en tu jornada, no los primeros que te vengan a la mente. No vale la pena analizar tu nivel de influencia en áreas o grupos irrelevantes para tu carrera médica.

2¿Cuál es la influencia de estas personas en tu desempeño?

Asigna una puntuación a cada uno de estos individuos. Preferentemente utiliza una escala del 1 al 10. Si un colaborador es muy valioso para tu carrera médica y es difícil de reemplazar, dale una calificación alta. Evita quedarte en el análisis más superficial de su utilidad para tu futuro como profesional de la salud. Piensa también en dimensiones como asesoría o soporte emocional.

3¿Qué valor tienes para esas personas?

También debes estimar qué puntuación te darían a ti los colaboradores que elegiste. El mismo principio aplica. Si crees que las demás personas te creen valioso y difícil de reemplazar, asígnate una calificación alta. Este análisis servirá más adelante para detectar posibles señales de alerta en la influencia que tienes dentro de tu organización.