Sin duda, este ha sido un año fatídico para el personal médico y de enfermería del sector salud en México. A decir de la Secretaría de Salud (SSA), a finales de diciembre de 2020 se contabilizaban 180 mil profesionales de la salud positivos a Covid-19, donde la Ciudad de México (CDMX) y el Estado de México (Edomex), son las entidades que concentran el mayor número, con cerca de 135 mil casos, mientras que en total en el país se registran 2,300 defunciones.

A pesar de ello, la feliz llegada de los primeros lotes de la vacuna de Pfizer para Covid-19 en los últimos ocho días del año se ha visto opacada con la noticia de los abusos de algunos directivos de nosocomios del Estado de México y de Coahuila -hasta el momento-, quienes no solo se vacunaron sin estar en el primer frente de batalla contra la pandemia, sino hasta llevaron a sus respectivas familias para aplicarse la inmunización.

Ante ello, las autoridades sanitarias, como Zoe Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y gobernantes, como Claudia Sheinbaum Pardo, jefa de gobierno de la CDMX, han advertido que nadie debe hacer valer privilegios o influyentismos para aplicarse la vacuna que por ahora solo está destinada al personal de salud que ha estado en la primera línea de combate a la Covid-19. De hecho, ya hay la advertencia -o amenaza- de no solo de proceder administrativamente, como ya ha ocurrido, sino incluso a nivel penal.

Esperemos que dichas medidas no se queden solo en dicho, sino que se pase a los hechos y se ponga el ejemplo, porque si no, dichos abusos serán solo el inicio de una larga cadena de influyentismos que seguiremos viendo en 2021.

Como decíamos, los médicos y enfermeras que han estado en las unidades hospitalarias Covid han dado el alma en su práctica diaria, pasando por episodios inenarrables y perdido a muchos compañeros en la batalla, como para que ahora sigan ocurriendo los abusos de siempre de directivos y sindicatos de los institutos de salud del gobierno.

La aplicación de las primeras vacunas anti covid para el personal de salud no es una ocurrencia más de este gobierno, sino que es la política sanitaria que se está siguiendo en todo el mundo, simple y sencillamente, porque la lógica indica que “hay que cuidar primero a quienes nos cuidan a todos”. Nunca mejor aplicado y merecido. Los médicos, paramédicos y enfermeras, primero.

Nuestro mayor deseo es que así siga el proceso de vacunación, conforme el calendario anunciado por el gobierno federal, y nadie abuse de su cargo o de sus relaciones políticas para brincarse la fila al más puro estilo del mexicano gandalla.

Estetoscopio

Muchas gracias por su atenta lectura a esta columna a lo largo de este 2020. Desde aquí le deseo un feliz año 2021 para usted y los suyos. Que vengan mejores tiempos para todos. Felicidades un fuerte abrazo.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (CC) y maestro en Relaciones Internacionales (RI) por la FCPyS de la UNAM. Es socio director de comunicación en CM, desde donde edita en medios especializados sobre industrias como farmacéutica, salud, energía y tecnología. Es profesor de periodismo de la carrera de CC en la UNAM, desde hace más de 27 años. Es generador de contenidos y ha desempeñado diversos cargos periodísticos en los principales medios de comunicación en México, así como algunos internacionales.