Como lo sabes, cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama. La idea es darle visibilidad a esta enfermedad que cada año provoca 460 mil muertes en el planeta. Aunque de ellas, al menos la mitad se podrían evitar si existiera una detección oportuna para iniciar de inmediato con el tratamiento adecuado. Al igual que en el resto de tumores, mientras más transcurra el tiempo se vuelve más complicada la curación en la paciente.

Por su parte, actualmente el cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en desarrollo. La mayoría de las muertes se producen en los países de ingresos bajos y medianos, como en México, donde gran parte de los casos se diagnostican en un estadio avanzado, sobre todo, por la escasa concienciación y las barreras que dificultan el acceso a los servicios de salud.

Para tener en cuenta, en 2005 la tasa de mortalidad por esta neoplasia era de 15.6 por cada 100 mil mujeres de 25 años o más. Mientras que para 2010 aumentó a 16.9 y en 2017 llegó a 19.04. Con esto, se observa que la tendencia se encuentra a la alza y cada vez existen más mujeres mexicanas con esta enfermedad.

Cómo hacer una correcta revisión y atención a pacientes

Debido a la complejidad del problema y el impacto que tiene en la sociedad, la Secretaría de Salud (SSa) cuenta con la Norma Oficial Mexicana 041-SSA2-201. El objetivo es establecer los criterios de operación para la prevención, diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer de mama. Además es de carácter obligatorio que cualquier prestador de servicios de salud siga las indicaciones señaladas.

Disposiciones generales

Las actividades de prevención incluyen la comunicación educativa a la población para valorar los factores de riesgo y promover estilos de vida sanos que contribuyan a la disminución de la morbilidad por el cáncer de la mama, así como las actividades de detección temprana para la identificación, diagnóstico, tratamiento y control oportuno del cáncer de mama.

Las actividades de detección del cáncer de mama, incluyen tres tipos de intervención específica que van dirigidos a la población femenina de acuerdo con su grupo de edad y su vulnerabilidad e incluyen:

  • Autoexploración.
  • Examen clínico.
  • Mastografía.

Una vez detectada una lesión sospechosa de cáncer de la mama, la mujer debe recibir atención oportuna y adecuada para el diagnóstico y tratamiento, de acuerdo con los lineamientos establecidos.

Los criterios y procedimientos mínimos para el diagnóstico y tratamiento que deben ser ofrecidos, incluyen los relacionados en los capítulos de diagnóstico, imagenología, clasificación, consejería y tratamiento, tratados en esta norma.

Las actividades de control, incluyen las relacionadas con el monitoreo de los procesos de prevención, diagnóstico y tratamiento enfocados a la mejora continua de la calidad de la atención, deben ser efectuadas al interior de las instituciones de acuerdo con la infraestructura y normatividad interna correspondiente.

Clasificación y codificación

El cáncer de la mama se debe codificar, de acuerdo con la Clasificación Internacional de Enfermedades en su X revisión, de la siguiente manera:

  • Tumor maligno de la mama (C50).
  • Tumor maligno del pezón y areola mamaria (C50.0).
  • Tumor maligno de la porción central de la mama (C50.1).
  • Tumor maligno del cuadrante superior interno de la mama (C50.2).
  • Tumor maligno del cuadrante inferior interno de la mama (C50.3).
  • Tumor maligno del cuadrante superior externo de la mama (C50.4).
  • Tumor maligno del cuadrante inferior externo de la mama (C50.5).
  • Tumor maligno de la prolongación axilar de la mama (C50.6).
  • Lesión de sitios contiguos de la mama (C50.8).
  • Tumor maligno de la mama, parte no especificada (C50.9).

Diagnóstico

A toda mujer con sospecha de patología mamaria se le debe realizar el siguiente procedimiento:

  • Historia clínica completa enfocada a la búsqueda de factores de riesgo de cáncer de mama.
  • Examen clínico completo con énfasis en las glándulas mamarias y zonas linfoportadoras (ganglios axilares y supraclaviculares) conforme a lo establecido en el Apéndice normativo A.
  • Mastografía y/o ultrasonido, según la edad, hallazgos y detección de factores de riesgo, conforme al numeral 9.2.
  • En caso de sospecha de malignidad a la exploración clínica y/o estudio de imagen (mastografía), se envía al siguiente nivel de atención, en los casos necesarios.
  • Para establecer el diagnóstico, es necesario la correlación entre hallazgos clínicos, mastográficos e histopatológicos.

Diagnóstico histopatológico

  • El diagnóstico clínico del cáncer mamario requiere de la confirmación citohistopatológica mediante una biopsia; ésta debe ser efectuada exclusivamente por el médico especialista.
  • La selección de la técnica a utilizar depende de las facilidades y medios tecnológicos disponibles, así como de las indicaciones particulares.

Lo anterior es apenas un resumen bastante general de lo que establece la NOM. El documento completo lo puedes consultar en el siguiente enlace y recuerda que es indispensable que lo apliques de forma estricta dentro de tu práctica clínica.