Patrocinado por RB MJN          

 

 

 

 

No todos los odontólogos tienen la virtud y la habilidad para tratar a los niños. Muchas veces la experiencia al tratar pacientes adultos les resta un poco la capacidad para desenvolverse naturalmente con los más pequeños. En oportunidades, se puede llegar a pensar que prefieren no hurgar en esos terrenos y quedarse en la zona de confort. Por esta razón es que hoy queremos darte algunos consejos para tratar a un niño en la consulta odontológica.

Te puede interesar nuestro artículo: Errores que debes evitar al dar consultas en línea.

El comportamiento de los niños muchas veces viene inculcado por el temor de los padres. 

Por eso es pertinente generar confianza desde la cita inicial para que estos niños crezcan y se conviertan en adultos confiados que faciliten un poquito su trabajo.

Si bien muchos niños buscarán tratamiento dental de un periodoncista, no todos los niños lo harán. Es posible que los consultorios de odontología general no tengan todo el montaje orientado a los niños en su sala de espera. Sin embargo, es de vital importancia que para la atención de pacientes pediátricos tengan elementos de ambientación con motivos infantiles. Esto hará bajar la ansiedad y va a hacer que el niño vaya bajando la presión.

Tips para aplicar en la consulta odontológica

1. Debes pensar como un niño

Cuando llegue el paciente pediátrico para realizarse cualquier tipo de tratamiento, asegúrate de recibirlo con una gran sonrisa. Recuerda que solo tienes una oportunidad de causar una buena primera impresión.

Los niños tienen la asombrosa habilidad de leer a los adultos como un libro y responderán en consecuencia. Puedes acompañarla con frases como: “Bienvenido, hoy tendremos una gran consulta”. ¿Te acuerdas de mí? Voy a ponerme feliz con esos dientes.

2. Tienes que hacer una gran presentación

Sabemos que los odontólogos tienden a intimidar a los niños por la formalidad de la bata. No obstante, lo mejor es presentarse para causar una mejor impresión. Además, si agregas una anécdota divertida romperás de inmediato la presión.

3. Realiza una consulta guiada

Si los niños saben qué anticipar, es más probable que cooperen de buena gana. Muéstrales lo que vas a usar para aplicar el tratamiento, y de ser posible déjalo que toquen. Los instrumentos suelen ser terroríficos para algunos niños, por ello lo mejor es familiarizarlos poco a poco.

4. Utiliza un lenguaje menos formal

La terminología médica como caries, eyector de saliva, jeringa de aire y explorador. por nombrar algunas, son palabras que ningún niño podrá comprender y usarlas solo aumentará el miedo creciente dentro de su cabeza.

Cambia el nombre de estos objetos a algo que un niño pueda captar fácilmente. Llama al eyector de saliva una aspiradora, a la jeringa de aire una pistola de agua y una pasta profiláctica: polvo brillante.

5. Nunca empujes al niño más allá de su zona de confort

Si un niño no se siente cómodo procediendo, nunca lo fuerce a recibir tratamiento. La susceptibilidad del niño puede ocasionar que se causen daños en la cavidad bucal, o ocurran accidentes.

Y por último, ofrece incentivos para cooperar a que los pacientes pediátricos cumplan con el recuerdo haber vivido una grata experiencia. Estas son solo algunas sugerencias para hacer que la cita para pacientes pediátricos sea menos traumática para el niño y mucho menos estresante para ti como odontólogo.  

 

  • Material dirigido solo a profesionales de la Salud.
  • Información realizada para profesionales de la salud en territorio ecuatoriano.
  • Todo lo publicado en la plataforma es una recomendación, mas no una prescripción o indicación médica.