Las investigaciones en torno a la Covid-19 han ofrecido valiosos datos que permiten comprender de mejor manera a la enfermedad. Debido a que es tan reciente, todavía falta mucho por conocer aunque de manera paulatina se han obtenido datos de interés. Inclusive ahora se ha podido identificar que las afectaciones no siempre son inmediatas. Algunos de los síntomas y secuelas tardan en aparecer y eso podría provocar múltiples un aumento de ciertas enfermedades durante los próximos meses.

Por su parte, de manera previa la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que muchas personas podrían haberse infectado sin haberse dado cuenta. A la fecha se estima que hasta el 40 por ciento de los casos son asintomáticos. Debido a que no muestran molestias mayores consideran que no están enfermos y nunca acuden a una revisión médica. El peligro es que se trata de casos activos que propagan el virus SARS-CoV-2 en todo su entorno.

Daños no siempre son visibles a corto plazo

Ahora bien, la mayoría de los asintomáticos tienen a ser jóvenes que no presentan las principales comorbilidades como obesidad, hipertensión y diabetes. Pero aunque en primera instancia se creía que su condición no mostraría afectaciones graves, ahora se piensa distinto.

Todo parte del llamado Covid-19 persistente. A partir de una investigación publicada en The British Medical Journal se analizó a 200 personas que tuvieron Covid-19 aunque nunca mostraron síntomas ni señas de alarma. El problema es que de ellos, el 66 por ciento presentó daños en al menos un órgano hasta cuatro meses después del contagio. Sumado a lo anterior, en el 25 por ciento de los casos la afectación fue en varios órganos, lo cual es todavía más peligroso.

Principales órganos afectados

Como parte de los resultados se obtuvo que los daños más leves fueron en órganos como el corazón (32 por ciento), pulmones (33 por ciento), riñones (12 por ciento), hígado (10 por ciento), páncreas (17 por ciento) y bazo (6 por ciento).

De tal forma, la investigación planea que se debe dar seguimiento a mediano y largo plazo a todos los casos, incluidos los asintomáticos. Aunque se trata de personas que en apariencia no desarrollan problemas al instante, a futuro podría ser distinto.

De igual forma, se desconoce si los daños en órganos en asintomáticos pueden desencadenar consecuencias mortales. Además de que tampoco se ha determinado el tiempo máximo en el que podrían manifestarse las consecuencias después del contagio inicial. Hasta el momento se ha visto que tardan hasta cuatro meses pero la duración podría ser inclusive mayor.