El Coronavirus Covid-19 ha sido un tema de mucha relevancia e inquietud en los últimos meses. Aunque sí es muy importante, también ha provocado que se le reste preocupación al virus de la influenza, lo que puede resultar contraproducente. En ese sentido, es necesario que hables con tus pacientes para que les informes acerca de las medidas de higiene que deben adoptar.

Algo que se debe tener en cuenta es que nos encontramos a la mitad de la temporada estacional de influenza. Y tan sólo en nuestro país ya se han confirmado 3 mil 798 casos positivos de contagio y 180 defunciones.

Con base en el “Informe Semanal de la Temporada de Influenza Estacional” de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud (SSa), el 34 por ciento de las defunciones se debieron a que tuvieron un retraso en el inicio de tratamiento y 26 por ciento en la demanda de atención médica.

Médicos, con alto riesgo a la influenza

A su vez, las neumonías en México y en el mundo son las enfermedades infecciosas con mayor número de ingresos hospitalarios y de las primeras causas de muerte. Dentro de quienes presentan un elevado riesgo se encuentran quienes están expuestos al virus de manera directa, es decir, todos los profesionales de la salud que atienden a pacientes.

De acuerdo con el Informe Semanal de la Temporada de Influenza Estacional, los cinco estados con mayor número de casos son: Ciudad de México con 15 por ciento de los casos, Estado de México con el 7 por ciento, San Luis Potosí con 6 por ciento, Jalisco con 5.8 por ciento y Coahuila con 4.8 por ciento.

Consejos para los pacientes

Finalmente, Laboratorios Liomont comparte algunas recomendaciones y medidas preventivas contra la influenza que debes transmitir a tus pacientes.

  • Tratar de evitar el contacto con personas enfermas o limite el contacto con personas en caso de estar enfermo.
  • Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo al toser o estornudar. Después de usar el pañuelo, tirarlo a la basura y proceder al lavado de manos.
  • Lavarse las manos con agua y jabón frecuentemente. Si no hay agua y jabón, usar un limpiador de manos a base de alcohol.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca.
  • Limpiar y desinfectar las superficies y los objetos que puedan estar contaminados con gérmenes como los de la influenza.