Consejos de salud que ni los propios médicos siguen

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¿Qué sucede cuando ni los mismos médicos siguen los consejos que dan a sus pacientes?

La realidad es que muchos profesionales de la salud incurren en las mismas desobediencias que cualquier otro paciente: hacer poco ejercicio, tomar bebidas alcohólicas de vez en cuando o no comer lo suficientemente sano.

“Nosotros también somos humanos”, dice un médico en un artículo publicado en la revista The Lancet, en donde se menciona que el estrés y consumo de ciertas drogas forman parte de la vida de cientos de profesionales de la medicina.

De acuerdo al estudio, pese a los buenos hábitos nutricionales y de horas adecuadas para dormir, “más de dos tercios de los médicos consultados se resisten a hacer ejercicio”.

A continuación te presentamos las declaraciones de tres profesionales de la salud españoles hechas al periódico El País, sobre los consejos que ellos no siempre ponen en práctica en su vida diaria, pero que les ha funcionado para mantenerse sanos:

Hacer ejercicio ligero y tomar un par de cervezas

Fernando Alonso es jefe en el servicio de Cardiología del Hospital de La Princesa. Declara que tres días a la semana los dedica a “correr suavemente” entre 20 y 25 minutos. “Los fines de semana hago dos horas de bicicleta en compañía de mi esposa, pero realmente no me considero un deportista. No realizo estas actividades con el firme propósito de cuidar mi salud, las hago porque así es como me gusta vivir. Además, cuando no tengo comidas de trabajo o no puedo ir a comer a mi casa, mi almuerzo consiste en un simple bocadillo y una cerveza, y son las únicas transgresiones en mi intento de vida saludable”. 

La clave está en comer poco

Para Ángel Villamor, director de la Clínica de Medicina Avanzada, su secreto está en levar una rutina de cuidados, casi igual a la que receta a sus pacientes. Pero para este profesional de la salud, lo más importante es “comer poco aunque sano, porque comer mucho consume al organismo. Y en cuanto al ejercicio, “para mí lo mejor es hallar el equilibrio entre la actividad física ligera, de poco impacto y sin mucha fuerza”.

Las actividades que fortalecen el alma son eficaces

María Sánchez es enfermera de pediatría del Centro de Salud Los Rosales, en Madrid. “Cuando me siento estresada o enferma, procuro tomar el mínimo de medicamento. La naturaleza me da oxígeno y desde hace 30 años practico yoga, taichi, meditación y reiki. Con estas actividades procuro cuidarme y se las recomiendo a los pacientes, aunque la ciencia aún cuestiona su efectividad”.