Todos tenemos rutinas matutinas, vespertinas e incluso para los fines de semana, como si nuestras vidas siguieran una serie de patrones establecidos, por lo que, cuando las marcas conocen este tipo de información sobre sus usuarios, encuentran datos de gran importancia, para personalizar sus contenidos.

Es un tema tan importante, que The New York Times ha destinado espacio en sus publicaciones, para tratarlo, por ejemplo, al publicar “¿Cómo las empresas descubren tus secretos?”, escrito por Charles Duhigg, ganador del Pulitzer. Fue el seguimiento a un tema que por aquel entonces se convirtió en un incidente público: un padre iracundo se dirigió a una de las tiendas de la cadena Target en EE. UU. Y exigió saber por qué su hija recibía cupones para comprar productos de bebé. Más tarde se enteró que, efectivamente, su hija estaba embarazada. Target fue capaz de detectar el embarazo y personalizó las promociones que le enviaba gracias, en parte, a un proceso exhaustivo (y completamente legal) de recopilación de datos y análisis.

Es así cuando se destapa el gran uso que puede proporcionar el marketing personalizado, en una estrategia que aprovecha los datos y análisis para brindar experiencias personalizadas a los clientes, pues su objetivo es responder a las necesidades e intereses individuales de los usuarios, para crear relaciones valiosas y duraderas.

El marketing personalizado ha traído muchos beneficios para las empresas. Incluso los especialistas de marketing afirman ver un aumento del 56% en sus ventas, cuando utilizan experiencias personalizadas. Su aplicación también puede incrementar la participación del cliente con la marca.

Comprender a los clientes a nivel personal es la clave para impulsar tu empresa. Sin embargo, conocer a cada uno de tus prospectos y clientes existentes puede ser una tarea un tanto compleja, pero con estrategias de marketing personalizado y esfuerzo, poco a poco irás fortaleciendo ese nivel en tu empresa.

Uno de los principales objetivos de cualquier esfuerzo de personalización consiste en dejar que tus clientes sepan que les estás prestando atención. Sin embargo, encontrar el equilibrio entre lo que creemos que podría resultarte útil y te estamos observando. no es un proceso fácil.

Recuerda que no eres sólo un profesional, sino también, un consumidor o paciente y al momento de utilizar este tipo de practicas, ponte en el lugar del cliente y pregúntate: ¿Disfruto de esta experiencia o es simplemente aterradora?

No olvides que todas las experiencias memorables, permanecen y fortalecen el engagement de marca – consumidor o médico-paciente.

Fuente:
https://blog.hubspot.es/marketing

Alejandro Zayas es Licenciado en Mercadotecnia con más de 15 años dentro de la industria farmacéutica, Pharma, CHC, Ot’x y Medical Devices.