Con un alarmante crecimiento a lo largo de los últimos años, el cáncer se ha posicionado como la segunda causa de muerte a nivel global. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que tan sólo durante 2018 provocó 9.6 millones de fallecimientos, lo que representa un récord histórico. Aunque lo más preocupante es que a futuro se prevé una tendencia a la alza.

Investigación de alto impacto

En ese sentido, a pesar de que el cáncer es una enfermedad surgida hace miles de años, a la fecha no existe un conocimiento completo sobre su formación y desarrollo. Aunque ahora eso podría cambiar gracias a un ambicioso trabajo. Se trata del ICGC/TCGA Pan-Cancer Analysis of Whole Genomes Project (PCAWG), conocido simplemente como Proyecto Pan-Cáncer.

En la investigación participan mil 300 científicos y médicos de 37 países distintos. Todos ellos analizaron más de 2 mil 600 genomas de 38 tipos de tumores diferentes. Con esto se logró obtener información acerca de las causas, métodos de prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer.

Este trabajo está ayudando a responder a una dificultad médica que siempre nos hemos preguntado: ¿por qué dos pacientes con lo que parece ser el mismo cáncer pueden tener resultados muy diferentes al mismo tratamiento farmacológico? La investigación muestra que las razones de estos diferentes comportamientos están escritas en el ADN.

Lo más destacado que mencionan los participantes es que los trabajos previos sobre el cáncer sólo se habían enfocado en el uno por ciento del genoma que codifica las proteínas. Pero ahora el Proyecto Pan-Cáncer exploró a detalle el 99 por ciento restante. Por tal motivo se considera como el mapa genómico más completo de la historia.

Dentro de los descubrimientos se encontró al menos una mutación causal en prácticamente todos los cánceres analizados. También se identificó que los procesos que generan mutaciones son muy diversos y van desde cambios en el ADN hasta la reorganización de cromosomas completos.

Por lo pronto, lo más importante es que la investigación muestra que el genoma del cáncer de cada paciente es único, aunque hay un conjunto finito de patrones recurrentes. A partir de lo que se ha obtenido se espera poder comprender de mejor forma los tumores y así inclusive detectarlos antes de que aparezcan.